5 momentos en los que Pixar se olvidó de que estaba haciendo películas para niños (+ Videos)

La famosa productora constantemente envía mensajes a los padres que los niños no captan…

John Lasseter, cofundador de Pixar, aseguró que “la animación es el único género que realmente atrapa a toda la familia”, y al parecer ese ha sido el objetivo de la popular productora de películas animadas, en las que cada vez más se detectan mensajes para adultos, aunque la película se venda para público infantil.

 

Aunque Disney, su casa madre, fue la pionera en introducir este tipo de mensajes como el de grandes pérdidas (Sí, todavía nos estamos recuperando de la muerte de la mamá de Bambi, y por la de Mufasa), siempre fueron mensajes identificables para los niños. Pero los de Pixar no…

 

Estas son cinco de las escenas en las que Pixar le habló directamente a los adultos, escenas con mensajes encriptados que solo se pueden procesar luego de haber logrado la madurez y que son absolutamente imperceptibles por lo niños, por lo que no generan ningún tipo de trauma.

 

Up (2009)

 

En 10 minutos, los adultos pudimos vivir una montaña rusa de emociones al comienzo de Up, cuando nos presentan a Ellie y Carl, dos niños que juraríamos serían los protagonistas de la historia, pero que inmediatamente envejecen, relatando la cotidianidad y las frustraciones de la vida en pareja, algo que solo podrían entender los adultos. Para los niños, la película comienza cuando la casa sale volando halada por globos multicolores. Un inicio que pasa por desapercibido para los niños, pero que marca definitivamente el recuerdo de los más grandes.

 

 

Toy Story 3 (2010)

 

Toda la película es una gran excusa para hablarle a una generación que creció viendo Toy Story y decirle: “Madurar es encontrar tu lugar en el mundo, y no, no es fácil para nadie”. La historia de unos juguetes que perdieron su única función, hacer felices a los niños, y que se comienzan a cuestionar el por qué están en el mundo, en angustiosas secuencias que tienen su punto de clímax en la escena de la fundición, cuando van directo a las llamas y de manera colectiva caen en cuenta de que no hay esperanzas. Se toman las manos sabiendo que ya vivieron la peor parte: Dejaron de tener identidad. Los adultos miran consternados esta escena y la archivan como una de las más estremecedoras, mientras que los niños no entran en profundidad y las disfrutan.

 

 

Buscando a Nemo (2003)

 

Deb es un pez que vive en una pecera en el consultorio de un dentista, y que cree que su reflejo es su hermana gemela a la que llama Flo, de la que no confía nada, pero sin la que no podría vivir. Deb definitivamente tiene un trastorno mental que pudiera ser explicado como de múltiples personalidades, que muestra su clímax cuando el sucio que se genera en el agua le impide ver su reflejo, es decir, pierde a su gemela y entra en colapso nervioso… Trastornos mentales que para los niños son simplemente divertidos tropiezos.

 

Wall-e (2008)

 

El enamoramiento de Wall-e y Eva es solo detectado por los adultos. El concepto del amor es muy amplio para los niños y engloba sentimientos como la amistad, el compañerismo, la hermandad, entre otros, por los que la metáfora de Wall-e, a través de Barbra Streisand en el VHS de Hello Dolly, es imperceptible para la mente de un infante.

 

Los Increíbles (2004)

 

Un ex superhéroes frustrado ya es un personaje bastante complejo para la digestión infantil, pero cuando se propone volver a luchar contra el crimen, a espaldas de su esposa, la complejidad se multiplica. Helen cree que le está siendo infiel y lo acepta, justificándolo porque tiene una vida gris y espantosamente aburrida de la que es lógico que quiera escapar. Helen despide a Bob completamente derrotada, sin fuerzas para dar la pelea, recordándole que lo quiere mucho. Un guiño a la infidelidad que solo pueden entender los adultos.

los increibles

 

Fuente y fotografía: Eonline