Alergia, Sensibilidad e Intolerancia alimentaria ¿Qué tienen de diferente?

Con este artículo te lo decimos.

Intolerancia a alimentos
Se define como intolerancia alimentaria la ausencia o deficiencia de una ó unas enzima digestivas que hace difícil o imposible la digestión de un alimento o grupo de alimentos.

Se conoce como la incapacidad de realizar una digestión adecuada. Es un problema funcional y no inmunológico.

La intolerancia alimentaria más común es la intolerancia a la lactosa.

En este caso se verifica la ausencia de lactasa, la enzima responsable por la digestión del azúcar en la leche, la lactosa.

El diagnóstico de este tipo de intolerancia alimentaria es esencialmente clínico y aunque existe la prueba de gases, la intolerancia puede tener causas genéticas.

La mayoría de las especies de mamíferos van perdiendo la capacidad de producir la enzima lactasa después del destete.

Otras causas pueden ser resultado de la sensibilidad o la alergia que producen un deterioro del sistema digestivo y como resultado la disminución de las enzimas digestivas.

 

Alergia alimentaria
La alergia alimentaria provoca, normalmente, reacciones exageradas que se identifican muy bien en algunos minutos o máximo 2 horas después de haber ingerido el alimento.

Casi siempre es una alergia permanente a algún tipo de alimento. Se trata, por lo tanto, de una reacción casi inmediata. Es muy común en niños, mas no en adultos, y casi siempre es auto diagnosticada.

Afecta el tracto digestivo, la piel y en algunos casos las vías respiratorias. Algunos ejemplos: una erupción en la piel, tos, irritación nasal u ocular, asma o edema de la laringe.

En la alergia alimentar el sistema inmunológico produce inmunoglobulinas de un tipo designado IgE.
El análisis de laboratorio que busca confirmar el diagnóstico de alergia alimentaria a un determinado alimento es exactamente la búsqueda de IgE específica de ese alimento. Si es positiva, estamos ante alergia a ese alimento.

 

Sensibilidad alimentaria
La sensibilidad alimentaria provoca, normalmente, reacciones entre 2 horas a 72 horas, incluso días después de haber ingerido el alimento en causa. Es decir, casi una alergia retardada.

Las reacciones clínicas no son exageradas y muy rara vez es diagnosticada por el que padece esta sensibilidad.

La sensibilidad alimentaria incluye alimentos que frecuentemente son consumidos, incluyendo antojos adictivos.

Casi cualquier sistema, órgano, o tejido del cuerpo humano puede ser afectado, a diferente de las alergias que siempre es localizado.

Ejemplos: síndrome del intestino irritable y aumento de manifestaciones inflamatorias de varias enfermedades crónicas.

Fuente y fotografía: Nutrición sin más