Cuidados que debemos tener con los Electrodomésticos para que estén a punto

Consejos para alargar la vida de las lavadoras, cocinas y artefactos menores como la plancha y la licuadora.

Son compañeros imprescindibles en todo hogar, para facilitar la vida cotidiana, pero no siempre reciben el trato debido y se dañan antes de tiempo. Cada uno tiene sus cuidados específicos que deben ser observados, pues la mayoría resultan bastante costosos para el presupuesto familiar.

 

Lavadora

Es sin duda uno de los más electrodomésticos más necesarios, ya que mientras se puede sustituir el uso del microondas, prescindir de la licuadora con una batidora manual en algunos casos y hasta cocinar platos fríos si la cocina se daña, la limpieza de la ropa a mano es una verdadera tortura y casi una imposibilidad en las zonas urbanas. Por tanto, es uno de los equipos que se debe mantener a punto.

 

Aunque nunca se hace, lo ideal es realizarle un mantenimiento preventivo, en manos expertas, una vez al año, a fin de que se limpie interiormente de residuos, se engrase y se sustituyan piezas a punto de dañarse; de esta manera se evitarán males mayores.

 

La calidad y presión del agua son elementos que afectan su vida útil. Las bombas de agua y válvulas de llenado pueden sufrir daños si el agua entra con deficiencia a su hogar, por lo que una opción paliativa, hecha con mucha vigilancia, puede ser llenar el agua manualmente hasta cierto nivel y luego dejarla en modo automático para que termine de completar el volumen necesario.

 

Si bien es necesario que emplee la capacidad completa de su lavadora para prolongar su vida útil, también es cierto que una cantidad excesiva de ropa daña la vida útil del motor y otras piezas. Una forma de saber que la cantidad es la precisa, es verificar que la ropa se mueva con facilidad dentro del agua.

 

Como siempre se acumula sarro y cal que dañan su funcionamiento, además de mantener limpios los filtros y depósitos de jabón, los técnicos recomiendan hacer un mantenimiento mensual, para el que requerirá colocar un litro de vinagre en un ciclo de carga completa, que se dejará durante 24 horas, procediendo luego a un lavado normal en el que se descargue esta agua.

 

Use la cantidad de jabón necesaria y mantenga limpia las paredes exteriores y sobretodo la tapa interna, que suele oxidarse si no se mantiene seca después de cada operación, por la exposición a la humedad y a los detergentes. Luego de completar el lavado, deje la tapa de su lavadora abierta por varias horas, a fin de que se seque correctamente el interior, lo que evitará una oxidación anticipada, la creación de mohos y mal olor.

 

Cocinas

Aunque las hay de todos los tipos y cada una requiere cuidados específicos, como las de vitrocerámica, gas o eléctricas convencionales, una regla de oro, para todas, es evitar que se derramen líquidos sobre ellas, procedentes de la cocción de los alimentos. Si esto sucediere, quite la humedad con un trapo y limpie bien la superficie. Sitúe este aparato fuera de las corrientes de aire, para mejorar su rendimiento, pero a su vez evite encajonarlo contra la pared, sin la adecuada ventilación.

 

Para la parte superior de las cocinas, utilice detergentes o jabones con esponjas suaves, para no dañar estas superficies. Lo mejor para cuidar de rayones, es limpiar este electrodoméstico cada día, luego de terminar su uso, a fin de que no se acumulen residuos que merman su duración en el tiempo.

 

La parte del horno sí puede recibir productivos más abrasivos, destinados a remover grasa difícil. Limpie los vidrios con jabón líquido desengrasante y remoje las perillas si es necesario, en una mezcla de agua y detergente, para remover bien el sucio.

 

Un quemador con llama amarilla, así como una llama irregular, suele indicar que hay residuos acumulados que pueden obstruir los orificios y evitar que se produzca una flama pareja, así que manténgalos limpios y secos.

 

Planchas y licuadoras

Las primeras se emplean usualmente casi todos los días y son imprescindibles para acudir correctamente vestido a la calle, por lo que su cuidado tiene que ver directamente con la imagen que se proyecta hacia afuera, una razón más para mantenerla a punto. La licuadora facilita muchas tareas en la cocina y su mantenimiento es muy fácil y económico.

 

En el caso de la plancha de vapor, un error común es dejarle el agua en el depósito luego de emplearla, lo que incrementa la posibilidad de acumulación de cal y sarro en su interior, por lo quela recomendación no solo es vaciarla después de cada uso, sino incluso calcular el líquido que le va a colocar según la cantidad de ropa que va a lavar.

 

Trate de planchar varias prendas a la vez para mejorar el uso energético y extender la vida del aparato y evite su uso exagerado en prendas que no requieren planchado.

 

Mantenga la superficie antiadherente limpia de residuos, así como los orificios por donde sale el vapor. Para su limpieza, emplee una esponja no abrasiva y un detergente suave.

 

En el caso de las licuadoras, las piezas que más sufren el uso continuo son las aspas y el cuadrante sobre el que calzan. Algunos técnicos recomiendan el reemplazo de estos repuestos una vez al año, si el uso es casi cotidiano.

 

Mantenga limpios el vaso así como la base y la goma, ya que siempre se acumulan residuos que pueden descomponerse y generar bacterias nocivas que de los alimentos pueden pasar al cuerpo humano.

 

Una costumbre muy extendida, como la de tapar la licuadora luego de su uso, quizás incluso con algo de humedad en su exterior, es totalmente incorrecta, ya que estimula la producción de olores desagradables y pueden generarse también hongos.

 

No retire nunca el vaso de la base con la licuadora en movimiento, ya que esto daña progresivamente el cuadrante del motor.

 

En fin, no escatime todas las medidas necesarias para cuidar sus electrodomésticos, para lo que solo bastan unos minutos al día, eso sí, permanentes.

 

 

Fuente: Estampas por CARMEN ISABEL MARACARA