Datos que probablemente no conocías del Cuatro Venezolano

Fotografía: youtube Cuatro venezolano, Miguel Siso, Luna de Madera

Con el cada vez más numeroso fenómeno de inmigración al que se están viendo sometidos los venezolanos por la situación de su país, es muy común ver por todas partes símbolos, costumbres, o expresiones que son propias de su cultura y tradición. A su vez, este impresionante éxodo acompañado de la consecuencia (positiva) del reconocimiento mundial y la adopción de lo mejor de los venezolanos, ha permitido que el venezolano, ingenioso por naturaleza, adopte tradiciones y cultura extranjera para adaptarla de la forma más impresionante a la suya propia.

Este “intercambio cultural” ha sido la clave para la inclusión del venezolano en el mundo cultural moderno, dándose a conocer por expresar su folclore de una manera contemporánea. Una de las formas más evidentes de demostrar este surgimiento cultural es a través de la importante posición que se ha ganado la música criolla y, especialmente, el cuatro venezolano.

Si bien es cierto que – al menos un venezolano – lo primero en lo que piensa al escuchar de este instrumento es en Simón Díaz, en el queso artesanal de las fincas más grandes y alejadas de la gran ciudad, y en los joropos escobillaos de la música de su país, ciertamente es mucho más que eso. En un principio el mismo venezolano solía subestimar al cuatro por todo lo que le identifica y su relación con los hábitos del campo, tachándolo de “música para gente mayor o para campesinos”. Sin embargo, el cuatro ha ido evolucionando desde principios del siglo XXI para adaptarse a la sociedad moderna y a sus gustos cada vez más peculiares, convirtiéndose en un instrumento tan versátil que un ejecutante es capaz de tocar baladas, pop, rock, reggaetón, salsa o cualquier género musical que se pase por su mente. El cielo es el límite para este instrumento, y vale la pena conocer un poco de él y de las curiosidades que le rodean.

Se dice que la historia del cuatro comienza con la Guitarra renacentista (la cual era una guitarra mucho más pequeña y proveniente de Europa, siendo España, Portugal y Francia), aunque se tienen indicios de su aparición en diversos grabados iraníes del año 3.000 a.C, solo que con forma cuadrada. Cuando comenzó la conquista Española, este instrumento piso por primera vez las tierras Venezolanas entrando por la ciudad de Coro. Se tienen registros de que era la ciudad más desarrollada del país, ya que para el siglo XVI, poseía la primera diócesis, arzobispado y contaba con música en su propia catedral. Así poco a poco, luego de su llegada a coro, el cuatro se fue trasladando a otras regiones – Barquisimeto, El Tocuyo, Carora, Barinas y Portuguesa –. Luego llegó a Cumaná, que era otra de las ciudades más importantes de la región, y este fue el impulso principal de su expansión a lo largo de todo el territorio. En un abrir y cerrar de ojos el cuatro era el principal instrumento en todas las celebraciones, desde las más importante de la religiosidad hasta las más “mundanas” entre los habitantes de cada pueblo y ciudad.

En un principio la música de la época era contrapunteada, por lo que nunca se exploró el rasgueo del instrumento. Pero a medida que fue avanzando la historia se desarrollaron nuevas técnicas y nuevos estilos musicales y el cuatro dejo de emular a una guitarra de menor tamaño para crear su propia voz. A medida que la civilización avanzaba y las épocas cambiaban, el cuatro se iba adaptando para dar nacimiento a varios sonidos modernos – en aquella época – que fueron desarrollando nuevos estilos musicales.

Los ritmos africanos, europeos e indígenas se combinaron para dar vida a los diferentes géneros musicales que hoy son conocidos como patrimonio cultural de Venezuela, teniendo una clara influencia marcada de cada uno de los grupos étnicos que hábito el país y que se manifestaba en La Colonia. Es curioso, pero no se conocen datos certeros de la música en “el periodo colonial” sino hasta finales del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX. Los únicos manuscritos musicales que se conservan son los de dicha época, sin embargo, se puede decir que al igual que en las grandes ciudades del nuevo mundo, la música estaba vinculada a la religiosidad y a las festividades respectivas de la iglesia y al credo religioso.

Aunque, si bien el joropo, la gaita, la jota y el resto de los géneros característicos de varias de las regiones venezolanas mantienen su esencia y estructura con el paso del tiempo, muchos exponentes contemporáneos comienzan a ver el potencial más allá de lo explorado en la música actual y comienzan a experimentar con nuevos sonidos y nuevas creaciones, lo que hace que el cuatro deje de ser un instrumento puramente folclórico. Artistas como Fredy Reyna, Cheo Hurtado, Jorge Glem o Edward Ramírez reinventaron el sonido del cuatro para hacer que sonara moderno en sus respectivas épocas – Por ejemplo, la propuesta de Edward Ramírez es permitir al cuatro hacer una labor completamente solista, en la que emula el sonido de una banda interpretando joropo, pasajes y otros estilos por su propia cuenta haciendo la base rítmica y las melodías a la vez –. Está de más decir que cada una de las propuestas de estos exponentes ha sido un éxito.

Así, las exigencias del instrumento crecieron con la habilidad de sus ejecutantes. Los pequeños cuatros tradicionales de pocos trastes pasaron a ser cuatros profesionales de 17, 22 y hasta 24 trastes que permitían al músico demostrar más de sus habilidades y un sonido más limpio y profesional, incluyendo componentes electrónicos como los de las guitarras.

Fotografía: youtube
Cuatro venezolano en las manos de Jorge Glem canción Pajarillo

La afinación del cuatro es muy similar a la del ukulele, y un gran número de personas suelen cambiarle la afinación a sus cuatros para emular el sonido del ukulele. Mientras que la afinación del cuatro es La, Re, Fa Sostenido y Si, la del ukulele es Re, Sol, Si y Mi, siendo esta una cuarta por encima del instrumento criollo. Es muy popular entre los venezolanos que no son capaces de comprar un Ukulele.

La aparición de nuevos géneros musicales predominantes en el mercado ha hecho que más cuatristas centren su atención a demostrar cómo este instrumento es capaz de adaptarse al tiempo, y es por ello que diversos artistas incluyen el cuatro en sus composiciones. Un claro ejemplo de este hecho es el de Miguel Siso. El joven ejecutante guayanés plasma un estilo único y personal a la hora de ejecutar su instrumento, haciéndolo sonar incluso como una guitarra. En su disco Identidad se encuentran una variedad de temas que van desde el rock, hasta el jazz, hasta el pop, el tambor e incluso la música celta. No existe un límite para este músico, y lo demuestra en el escenario. Sus composiciones se caracterizan por ser ejecutadas por un trío – en la mayoría de los casos – y por tener elementos que se tocarían con una numerosa banda, solo que ejecutados únicamente por el cuatro usando la misma técnica de Ed Sheeran: usar pedales de repetición que graban sus sonidos para que pueda tocar encima de esa pista grabada. Sin duda, su trabajo es impresionante y tiene detrás muchos años de estudio.

Aquí pueden ver una muestra de su trabajo y una construcción un tanto peculiar del cuatro venezolano construida por el mismo para cumplir los propósitos de ejecución que estaba buscando – Aquí podemos ver un claro ejemplo de la adaptación del instrumento a través de los años –.

También diversas agrupaciones y ensambles han demostrado que el cuatro y la música venezolana no son solamente para los venezolanos. Por ejemplo, aquí podemos ver un video de Jorge Glem, de C4 trío, tocando el famoso tema de Sting, “Englishman in New York” en una espectacular versión solista del tema donde se interpreta la melodía principal y un ciclo de impresionantes improvisaciones con sabor venezolano.

Así pues, podemos ver que la versatilidad del cuatro va más allá de unos pocos estilos solo para venezolanos. Es un sonido que se puede adaptar a cualquier estilo, y que puede destacar en cualquier agrupación demostrando lo mejor de sí. Incluso, ya las producciones musicales y compositores que trabajan para Hollywood están comenzando a incluir al instrumento criollo entre sus filas principales de composición por su capacidad de adaptación a los géneros. Y es que, al ver todo lo que se puede hacer con este pequeño instrumento de cuatro cuerdas, ¿Cómo es posible subestimarlo o encasillarlo en un solo estilo, cuando puede abarcar tantas áreas en el mundo de la música?

 

Labombacha.com por Angel Fernández.

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