Del por qué lloramos con las películas

Fotografía: Web

Usted dirá: Pues, porque somos personas y tenemos sentimientos… Sinceramente es una respuesta acertada, pero no del todo completa.

¿Por qué las personas lloran en las películas si nada de lo que ocurre es verdad? Todo es pura ficción y aún así, si muere el protagonista, su muerte es casi tan llorada como la muerte de alguien real.

¿Por qué las lágrimas de un ser irreal y ajeno pueden llegar a afectarnos tanto?

Aristóteles tenía una palabra para estos sentimientos que arropan el alma del espectador. Su nombre es Catarsis. Está palabra abarca el describir el momento en el que el espectador se funde con la trama y llega a conectar demasiado con los sentimientos del personaje, tanto así que se autoreconoce. Cómo en su  poética  Aristóteles habla acerca de las tragedias, la catarsis ocurre en un momento de estas. La catarsis llega en el punto en el que el espectador es atrapado por el miedo. El miedo de ser esa persona en esa situación que se desarrolla o en una similar. Miedo de pasar por esa misma clase de situación.

Es decir, que la catarsis te hace reconocerte y te engloba en una empatía que se siente por la vida del personaje, pero a su vez se trata del miedo de ser y acabar como ese personaje.

A su vez, el filósofo griego sostuvo que una buena historia es la que produce está expiación de los sentimientos.

Para dejar más en claro este concepto, ilustraremos un ejemplo.

Fotografía: Web

En una película de un enfermo de cáncer que no ha cumplido sus objetivos de vida y que no tiene tiempo para cumplirlos, se puede sentir tanta compasión por el personaje hasta hacer brotar lagrimas que corren y corren por las mejillas. Pero, después de un rato de estar viendo la película ¿No sienten ese miedo de contraer cáncer y no tener suficiente tiempo de vivir?  ¿No se dan cuenta de que ese enfermo es una persona tan ordinaria como ustedes? Simplemente un pobre humano con muy poca suerte.

Este momento no solo se puede utilizar en momentos trágicos, también se puede utilizar en cualquier momento en el que el espectador se conecte demasiado con la trama, a pesar de que Aristóteles lo desarrolló únicamente al rededor de la Concepción de las tragedias griegas, pues sus tramas eran precisamente eso, tragedias.

 

LaBombacha.com por Ariana Gil

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