Desmayos de las “modelos multirraciales” de Kanye West

El calor y la larga espera provocan el malestar de las maniquíes, en la isla de Roosevelt, el lugar elegido por el rapero para presentar su colección

Kanye West ha conseguido exactamente lo que quería: que todos hablasen de él. Primero alcanzó el podio de los temas más comentados en las redes sociales al publicar el pasado sábado en Twitter que se iniciaba el casting para encontrar modelos para su desfile. Las quería «multirraciales y sin maquillaje». El comentario del rapero no dejó indiferente a nadie, sobre todo por la libre interpretación a la que invitaba, y generó aún más expectativas para la pasarela de la cuarta colección de su firma Yeezy. Este miércoles, por fin, se ha revelado el secretismo que rodeó todo lo relacionado con este desfile.

Los invitados al show —entre los que se encontraban las Kardashian, Anna Wintour, Pharrell Williams, Lewis Hamilton y Spike Jonze— se subieron a un autobús patrocinado por el rapero con destino desconocido. Hasta el último minuto no supieron a dónde se dirigían, y cuando ya no quedaba más remedio, se desveló la localización: el parque Four Freedoms, en la isla de Roosevelt, (Nueva York). Bastante lejos del circuito habitual de la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile Yeezy Season 4.
Desfile Yeezy Season 4. LEANNE ITALIE AP

La presentación comenzó dos horas más tarde de lo previsto, y durante la larga espera el cielo se despejó y el calor en Nueva York comenzó a ser insoportable. Las «modelos multirraciales» empezaron a desfilar en el jardín. Las primeras tuvieron que esperar en el centro mientras actuaban las segundas y muchas tuvieron que sentarse en la hierba y otras incluso se desmayaron.

Inevitable fue la comparación de los looks presentados con los que acostumbran a llevar las hermanas Kardashian: conjuntos de color block, prendas muy ajustadas y sus ya famosas trenzas de boxeador. Lo que probablemente no lucirán las Kardashian serán unos tacones totalmente deformados que impedían a las modelos caminar. Vanessa Friedman, directora de Moda en el New York Times, criticó en Twitter el autobús fletado por West: «En el autobús de Yeezy. No hay aperitivos. No hay agua. No hay música. No hay merchandising. ¡Venga ya, Kanye!».

 

Kendall Jenner y Kim Kardashian llegaron una hora y 15 minutos tarde, según escribió Friedman en Twitter. Aparecieron cuando el desfile ya estaba empezado, haciendo su pequeña entrada estelar. Pero del televisivo clan quien se llevó el premio gordo de la atención fue Kylie Jenner, luciendo una melena rubia platino (imitando los pasos de su hermana mayor).

Anna Wintour fue otra de las invitadas estrellas del desfile. A pesar de que el pasado abril la editora de Vogue América confesara a Seth Meyers en su programa Late Night que se aburrió profundamente en el último desfile de Yeezy, Wintour decidió ayer darle una segunda oportunidad. Ella es conocedora de la influencia e importancia actual de Kanye West, e incluso las más grandes tienen que tragar con ciertas actitudes. Un punto a favor del rapero: «modelos multirraciales» o no, lo cierto es que apostó por las curvas, muy lejos de esas escuálidas maniquíes que copan las semanas de la moda.

 

Fuente y fotografía: El País