DIME QUÉ TIPO DE SANGRE TIENES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

A PESAR QUE DESDE HACE CASI UN SIGLO CONOCEMOS DE LA EXISTENCIA DE DIFERENTES TIPOS DE SANGRE, QUIZÁS AHORA, POR LA INFLUENCIA DE LOS VAMPIROS EN LA CULTURA POP, HA TOMADO UN PAPEL PREDOMINANTE AL MOMENTO DE HACER DIETAS, DESCUBRIR EL TIPO DE PERSONALIDAD E INCLUSO EN LA CREACIÓN DE PERFUMES

Se podría decir que el descubrimiento de los tipos de sangre es algo reciente. Fue apenas en 1930 que el doctor austríaco Karl Landsteiner sería recompensado con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus descubrimientos de este vital líquido y sobre todo por el descubrimiento del factor Rhesus (también conocido como Rh). Las conclusiones más importantes de Landsteiner fueron: que las personas con sangre del tipo 0 son “donadoras universales”, es decir, pueden donar sangre a cualquiera de las que tienen otros tipos de sangre pero solo pueden recibir la suya propia; que las personas del tipo AB son “receptoras universales”, es decir, pueden recibir sangre de todos los demás pero solo pueden donar a los de su propio tipo; que las personas del tipo A pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos B y AB y pueden donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB y que las personas del tipo B pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos A y AB, y puede donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB. Luego de estas primeras conclusiones, más y más investigaciones se han hecho para saber la influencia que este tejido fluido ejerce en todo nuestro cuerpo.

 

LA RELACIÓN SANGRE – ALIMENTACIÓN

Pues bien, hace casi tres décadas, un naturópata llamado James D´Adamo se dio cuenta que los tratamientos dietéticos que aconsejaba a sus pacientes no obtenían siempre los mismos resultados y se preguntó a qué podría deberse. Formado en la escuela naturista, su experiencia con los pacientes le llevaría a percatarse, sobre todo, de que mientras la dieta vegetariana le sentaba estupendamente a algunas personas y su salud mejoraba, a otras parecía hacerles apenas efecto y a algunas incluso les sentaba mal y empeoraban. Aquello le sorprendió llevándole a la conclusión evidente de que no a todas las personas les sienta bien el mismo tipo de alimentación. E intuyó que como la sangre era la fuente principal de nutrición del organismo la respuesta podía estar en ella.

D´Adamo, basado en estas primeras investigaciones del doctor Karl Landsteiner, sugirió en 1980 la teoría de que según el grupo sanguíneo, hay ciertos alimentos que son mejor tolerados que otros, y que seguir una dieta que nuestro organismo no asimile bien, puede provocar ciertos problemas o enfermedades. Las primeras conclusiones de la teoría de D’Adamo se publicaron en el libro llamado “Eat Right for your Type”, en español el libro se llama “Grupos sanguíneos y la alimentación: Un programa individualizado para permanecer saludable, vivir mas.” Se dice que estrellas como Courteney Cox, Hugh Grant y Elizabeth Hurley han seguido esta dieta.

El libro asegura que cada tipo de sangre tiene sus propias necesidades de nutrición porque los alimentos contienen unas proteínas llamadas leticinas, y si las leticinas de un alimento no son compatibles con el antígeno del grupo sanguíneo de la persona se producirán reacciones adversas en el organismo. Las recomendaciones del doctor D’Adamo para evitar esto son las siguientes, y asegura que de seguirlas será posible influir directamente en la química del cuerpo y tendremos más fuerza, más energía y será más fácil perder peso:

Tipo de sangre A: este grupo debe evitar las carnes rojas como de res o cerdo pero puede comer pescados, vegetales y granos.

Tipo de sangre B: las personas con sangre B pueden comer de todo, evitando los productos lácteos. Según el autor, el grupo B no procesa bien la leche y debe evitarla.

Tipo de sangre O: este grupo se beneficia de comer carnes rojas. Tiene que evitar los carbohidratos y los productos lácteos.

Tipo AB: el autor dice que puede comer como el tipo A o el tipo B.

 

¿TU TIPO DE SANGRE DICTA TU PERSONALIDAD?

Al menos eso es lo que creen los japoneses y las personas de Asia del este en general. Para ellos, el tipo de sangre de una persona determina su personalidad, por lo tanto, si creemos en el viejo refrán que dice que “nuestro carácter es nuestro destino”, entendemos la importancia que tiene el tipo de sangre para esa cultura, pues es casi una manera de adivinar nuestro futuro y los logros que conseguiremos.

Por eso en Japón y otros países asiáticos preguntarles a las personas su tipo de sangre es tan común como preguntarles su signo zodiacal. Los artistas de moda en sus páginas web y redes sociales revelan su grupo sanguíneo y uno de los films de Corea del Sur más populares de los últimos años contó la historia de amor, estilo Romeo y Julieta, de una pareja de jóvenes separados… por su tipo de sangre. La película se llama “Mi novio es tipo B”, y estuvo estelarizada por dos populares y sexys actores que arrancaron lágrimas del público femenino.

Se dice que esta teoría se hizo famosa a partir de 1927 con la publicación del libro “El estudio del temperamento a través del tipo de sangre”, de Takeji Furukawa (1891-1940), quien intentó desmentir la creencia racista de que, por su tipo de sangre, los japoneses eran inferiores a los occidentales. Otros creen que ésta fue importada de la Alemania nazi por el gobierno militar de Japón, que buscaba la forma de crear mejores soldados para su ejército. Y hay quienes se la atribuyen a las ideas del ingeniero Masahiko Nomi, quien en 1971 publicó sus hallazgos en un libro que popularizó la idea. Actualmente su hijo, Toshitaka Nomi, mantiene viva lo que ha dejado de ser una creencia para convertirse en un movimiento.

Esta teoría, por supuesto, tiene sus detractores, entre los que se encuentra Satoru Kikuchi, profesor de psicología de la Universidad de Shinshu (en Nagano, Japón), quien señala que el tipo de sangre es determinado por el nivel de proteínas en ésta, y nada tiene que ver con la personalidad, y agrega que esta creencia “simplemente, no es científica”. Los cuatro tipos de sangre y sus personalidades se explican a continuación; sin embargo, es importante destacar que el factor Rh no juega un papel en la personalidad.

TIPO A: son perfeccionistas y, aunque desde afuera se ven tranquilos y en control, muchas veces por culpa de querer que todo sea perfecto, son un manojo de nervios. Pueden ser tímidos y, además, son artistas, sensibles y confiables.

TIPO B: las personas que tienen este tipo sanguíneo son fuertes psicológica y emocionalmente, y se trazan metas claras, las cuales trabajan para cumplir a cabalidad. No son seguidoras, por el contrario, estas personas suelen ser independientes e individualistas, y siempre buscan su propio camino en la vida.

TIPO O: son personas amistosas y sociables, las personas que pertenecen a esta categoría suelen iniciar proyectos, aunque a veces no los completan. Son creativas y populares, y les encanta ser el centro de atención. Dan la impresión de ser sumamente seguras de sí mismas. Siempre dicen exactamente lo que piensan.

TIPO AB: son los versátiles del grupo, pues es como si tuvieran dos personalidades. Pueden ser tanto tímidos como sociables, ingenuos como atrevidos. Suelen ser sumamente responsables, al punto de que el sentido del deber llega a causarles un problema. Son dignos de confianza y les gusta ayudar a los demás.

 

 

Fuente y fotografía:

Revista Estética y Salud / RODRÍGUEZ TAYLHARDAT