El mundo de Harry Potter da rienda suelta a sus nuevas bestias

David Yates dirige ‘Animales fantásticos y dónde encontrarlos’, ‘spin of’ de la saga del mago creado por J. K. Rowling

En persona, el realizador David Yates (St. Helens, 1963) es callado, casi tan gris como el clima de su Inglaterra natal. Pero en Animales fantásticos y dónde encontrarlos el rey de las miniseries de la televisión británica, que decidió ser director de cine tras ver Tiburón, ha desatado su magia. Cinco años después de llevar a buen puerto el mundo de J. K. Rowling, Yates se ha asociado con la autora de este best seller y con el productor de la saga, David Heyman, reabriendo la cámara secreta de la pottermanía y dando rienda suelta a sus bestias y a sus magos.

Para ello, la nueva película explora el universo de Rowling en el Nueva York de 1926, una historia que piensa llevar hasta la Segunda Guerra Mundial pasando, cómo no, por Hogwarts, gracias a las aventuras del biólogo Newt Scamander, autor del libro que da título a la película, y que es un best-seller en la época Harry Potter, el volumen más venerado por los alumnos del colegio Hogwarts.

La avaricia de los estudios Warner y la ambición de Yates se han unido para hacer cinco películas de esta nueva franquicia que ahora arranca. “Me siguen gustando los dramas pequeñitos, créeme”, confiesa casi como disculpa. “Pero la tentación de Animales fantásticos tiene tres vertientes. Una es volver a trabajar con gente con la que me encanta trabajar como Jo [Rowling]. Segundo, el guion. Contar con una de las mejores escritoras de nuestra generación, nuestro Lewis Caroll, escribiendo su primer libreto”, subraya el realizador, emocionado de ser él quien ponga las imágenes a un mundo que los espectadores no han leído antes. La tercera tentación fue la definitiva. Yates dirigió cuatro filmes de la saga Potter, pero empezó en ella a mitad de su desarrollo, con Harry Potter y la Orden del Fénix. Esta vez arranca con él: “Con Harry Potter me monté a un tren en marcha. Esta vez soy uno de los arquitectos de un mundo que estamos construyendo desde los cimientos”.

Como Yates recuerda, Animales fantásticos y dónde encontrarlos es su propia bestia. Una saga que cuenta con Newt Scamander (Eddie Redmayne) como protagonista, un biólogo con algo de Dr. Doolittle especializado en criaturas mágicas. La trama está salpicada de referencias al universo Potter. “Yo ni sabía lo que eran los easter eggs”, bromea Redmayne en referencia a los guiños dirigidos a los fans. Como la mención a una exnovia llamada Lestrange, el mismo apellido del personaje de Helena Bonham Carter en el mundo de Potter. O las referencias a un joven Dumbledore. “El profesor Dumbledore aparecerá más en la segunda película. Lo mismo que Hogwarts”, aclara de una historia que describe como “muy ambiciosa” y que comenzará a rodar en julio en París. “Así nos iremos aproximando al mundo de Potter”, asegura sin dar más pistas. La presencia de Johnny Depp como Gellert Grindelwald, el primer amor de Dumbledore y ahora su rival, uno de los magos más tenebrosos en este universo solo por debajo de Voldemort, da pistas de por dónde seguirá la trama. Pero incluso en el mundo de magia y fantasía de Animales fantásticos hay lugar para el realismo. “Exploramos un periodo de la historia de gran interés político”, explica. Y, en su opinión con demasiadas similitudes a las ansiedades de la generación del nuevo milenio que creció leyendo a Rowling.

 

La seriedad de esta nueva aventura también se mide en dinero. Con un presupuesto estimado en 167 millones de euros, se espera que Animales fantásticos arranque por encima de los 70 millones de euros en la taquilla estadounidense y supere los 185 millones de euros en la mundial. Queda mucho hasta llegar a los 1.246 millones de euros que en 2011 recaudó el último Harry Potter. Yates está dispuesto a llevar esta aventura hasta el final, apuntando su deseo de dirigir toda la saga. ¿Y Harry Potter y el niño maldito? “Estoy seguro de que la harán, aunque no seré yo quien la dirija”, ataja rotundo convencido como Rowling de que la obra de teatro que arranca 19 años después del último Potter nunca debería llegar a la pantalla.

 

Fuente y fotografía: El País por ROCÍO AYUSO