El Rey acerca a sus hijas al mundo de la vela

Doña Letizia, con una camiseta negra «kafkiana», acompañó a Don Felipe a embarcar.

La Reina y sus dos hijas, Leonor y Sofía, han acompañado en la mañana de este sábado al Rey al Real Club Náutico de Palma, donde Don Felipe embarcó en el velero «Aifos» para competir en la última prueba de la Copa del Rey Mapfre, que esta noche finalizará con la entrega de trofeos.

 

Poco después de las diez de la mañana, los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía llegaron a bordo de un Ford C-Max de color gris que conducía Doña Letizia. Los cuatro, que iban protegidos por gafas de sol, fueron recibidos en la puerta del Náutico por el presidente del Club, Javier Sanz.

En su recorrido hasta el pantalán en el que estaba atracado el velero «Aifos», en el que compite Don Felipe, Doña Letizia fue presentando a sus hijas a las personas que iban saludando y les explicaba detalladamente quiénes eran. La Reina iba vestida con un pantalón blanco, sandalias de cuero de tacón alto y una camiseta negra con letras en blanco que jugaban con la palabra «Kafka», lo que dio pie a muchos comentarios, porque siempre se intenta buscar un significado a todo lo que se pone Doña Letizia.

 

La camiseta en sí no es de ninguna marca de moda, sino que las comercializa una editorial que se llama «Delirio», con sede en Salamanca. En su página web pone que vale 15 euros.

 

Apoyo al mundo de la vela

Si hubiera que buscar un mensaje a la camiseta de Doña Letizia, éste tendría que estar relacionado con la literatura o con el mundo «kafkiano». Pero el mensaje que los cuatro transmitieron con su presencia en el Náutico fue de apoyo al mundo de la vela. Es más, el Rey trató de acercar a sus hijas a esa afición, pero da la impresión de que Leonor y Sofía todavía no han oído la llamada del mar.

 

Don Felipe invitó a sus hijas a adentrarse en las «tripas» del barco

Los Reyes y sus hijas embarcaron en el velero de la Armada Española y mientras la Reina conversaba con el almirante Jaime Rodríguez Toubes o con «el navegante» del velero, Ricardo Álvarez Maldonado, Don Felipe invitaba a sus hijas a adentrarse en las «tripas» del barco. Al salir por la escotilla, la Infanta Sofía estuvo a punto de darse un golpe con la botavara, pero lo evitó con buenos reflejos. El Rey explicaba a sus hijas cómo funcionaba el barco y las niñas le escuchaban atentamente, a la vez que evitaban tropezarse con los cables y las amarras.

Minutos después, el núcleo central de la Familia Real desembarcó, se dirigió a la cafetería del Náutico y, posteriormente, Don Felipe acompañó a Doña Letizia y a sus hijas al coche, que seguía aparcado en la puerta del Club. Una vez instaladas las niñas en sus respectivos asientos, el Rey y la Reina se despidieron con un beso y un cariñoso abrazo, y Doña Letizia abandonó el Náutico con sus hijas, mientras Don Felipe regresaba al muelle para hacerse a la mar.

 

Fuente y fotografía: ABC