El San Valentín más Sensual y Elegante: Pastel de Terciopelo Rojo

En vísperas del día de los enamorados, El Gourmet te propone festejarlo de la mano de uno de sus mejores aliados: la gastronomía, y más particularmente, la pastelería.

El estreno del año supone la llegada de nuevos aires, sueños y metas. De hecho, ya el segundo mes del calendario nos alienta a ahondar en uno de los planos más significativos de la vida: nuestra situación sentimental.

Y es que el 14 de Febrero, siguiendo la tradición de San Valentín, todas las parejas se lanzan a la desafiante tarea de agasajar a su compañero de aventuras. No importa si se trata de un nuevo amor de verano, intenso y fugaz, o de un lazo invencible al paso de los años y que se afianza cada vez más con el correr del tiempo.

El hecho de que cada relación sea diferente al resto, no impide a ninguna de ellas celebrar su pasión. Por el contrario, dicha diversidad sucumbe en una noche a ese mismo sentimiento y motivo de festejo.

Es por ello que, en vísperas del día de los enamorados, te proponemos festejarlo de la mano de uno de sus mejores aliados: la gastronomía, y más particularmente, la pastelería. Caracterizado por un tono rojizo oscuro e intenso, el Pastel de Terciopelo Rojo (Red Velvet Cake) es uno de los postres que más sensualidad y elegancia inspiran, convirtiéndose en la opción favorita para culminar una cena romántica a la luz de las velas.

Remitiéndonos a su historia, debe su popularidad a la pantalla grande, tras aparecer en la película «Magnolias de Acero» (Steel Magnolias) estrenada a finales de los años 80. Desde entonces, su receta se prepara como un clásico de toda celebración que homenajee el amor, como en las bodas, aniversarios de casados o de novios y, sobre todo, en San Valentín.

 

PASTEL DE TERCIOPELO ROJO

Red velvet cake

Repostería con Anna Olson

Red velvet cake

Ingredientes

Para el glaseado:

Azúcar impalpable tamizada 4 Tazas

Extracto de vainilla 1 y 1/2 cdita.

Manteca a temperatura ambiente 1 Taza

Queso crema a temperatura ambiente 1 y 1/2 Paquete

 

Para el pastel/Bizcocho:

Vinagre blanco 1 y 1/2 cda

Extracto de vainilla 2 cditas.

Pasta de colorante rojo 1 cdita.

Polvo para hornear 1/2 cdita.

Manteca a temperatura ambiente 1 y 1/2 Taza

Bicarbonato de sodio 1 cdita.

Sal 1/4 cdita.

Azúcar 2 Tazas

Cacao en polvo regular 1/4 Taza

Harina todo uso 2 y 1/2 Tazas

Huevos grandes a temperatura ambiente 2 Unidades

 

Preparación

Para comenzar, vamos a precalentar el horno a 180° C. Enmantecamos dos moldes cuadrados de 20 cm y los preparamos con papel manteca de manera que llegue hasta los lados también.

 Por otro lado, batimos la mantequilla/ manteca con una batidora eléctrica o en una batidora de mesa, hasta que esté suave. A continuación, añadimos el azúcar y batimos hasta que quede suave y esponjosa. Agregamos los huevos de a uno batiendo bien después de cada adición. Agregamos la vainilla.

 En otro bowl, vamos a tamizar todos los ingredientes secos: la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio, el polvo de hornear y la sal. Añadimos esto alternadamente con el suero de leche, comenzando y terminando con la harina. Revolvemos el vinagre blanco y el colorante al mismo al tiempo y añadimos esto a la mezcla de la torta batiendo en velocidad baja hasta tener una masa uniforme. Para terminar, vertemos la mezcla en los moldes preparados y los nivelamos.

 Llevamos la preparación al horno unos 35 minutos, o hasta que el probador que inserte en el centro de la salga limpio. Dejamos enfriar los bizcochos en sus moldes durante 20 minutos. Luego los sacamos para que se enfríen completamente.

 Para el glaseado, batimos la mantequilla/ manteca hasta que quede esponjosa. Luego, batimos el queso crema hasta que esté bien mezclado y suave. Añadimos el azúcar impalpable en 2 adiciones. Comenzamos batiendo a baja velocidad y vamos aumentando. Agregamos la vainilla.

 Para el montaje, colocamos la primera capa en un plato y colocamos una generosa de crema en la parte superior. La tapamos con una segunda capa de bizcocho y untamos más glaseado por encima y por los lados. Para darle efectos de remolino, nos ayudamos con una espátula y luego dejamos enfriar durante al menos 2 horas antes de cortar para servir.

La torta se mantendrá refrigerado un máximo de 3 días.

 TIP: para una alternativa natural sin colorante, podemos sustituir ¼ taza de suero de leche con 1/3 taza de remolacha cruda finamente rallada. Agregamos las remolachas con el suero de leche y continuamos la receta mencionada anteriormente.

 

 

El Gourmet