El susto «racista» de los Duques de Cambridge con Obama

Poco antes de recibir al presidente en Kensington, los Duques de Cambridge descubrieron que en la placa de un óleo ponía «negro» y la retiraron

Una innovación de las nuevas generaciones de la realeza es que se trata de los primeros que han completado carreras universitarias. El Príncipe Guillermo, de 33 años, y su mujer, Kate Middleton, de 34, se conocieron precisamente cuando ambos estudiaban en St. Andrew, una prestigiosa universidad escocesa. La hoy Duquesa de Cambridge se graduó en Historia del Arte. Cuando se mudaron al palacio de Kensington, donde nació en 1819 la Reina Victoria y donde residía la infeliz Lady Di, decidieron darle un nuevo aire a las 22 estancias a su disposición. La reforma le costó al erario público 5,8 millones de euros y la encargada de supervisarla fue Kate, a la que se le suponen conocimientos estéticos por formación.

 

La Duquesa de Cambridge eligió para realzar las habitaciones de Kensington algunos muebles y cuadros de las apabullantes colecciones reales. Entre las pinturas, seleccionó un gran lienzo de Aelbert Jacobsz Cuyp (1620-1691). Aunque se trate de un pintor hoy poco conocido, fue uno de los grandes paisajistas holandeses del siglo XVII y un personaje algo misterioso. Cuyp tuvo dos décadas magistrales y luego dejó de pintar tras su matrimonio en 1658 con una mujer llamada Cornelia. Calvinista devoto y diácono, se especula con que sus convicciones religiosas y las de ella lo apartaron del arte.

 

En el mejor salón

El cuadro que gustó a Kate para situarlo en el lugar preeminente de su mejor salón se llama «El paje negro» («The negro page», en inglés). Se trata de una obra de buen tamaño, cuyo protagonista es un niño de color que sostiene las riendas de dos caballos al lado de un perro. A su derecha conversan dos adultos y al fondo se ve un evocador paisaje holandés.

Aquí, todo bien. Pero el viernes 22 de abril los Duques de Cambridge recibieron en Kensington al matrimonio Obama para una cena. Era la primera recepción de tan alto nivel que organizaban en su domicilio y quisieron darle un tono desenfadado y amigable. Ya en los prolegómenos de la llegada del presidente, un asistente observador reparó en que en el cuadro de Cuyp había una placa con la palabra «negro», que hoy se considera ofensiva cuando se emplea en inglés. «Imagínense el horror cuando vimos aquello», ha contado un testigo al diario «The Sun». De inmediato se dio orden de desatornillar la placa. También se ha cambiado el título del cuadro, que ahora en nombre de la corrección política se denomina «Paje con dos caballos».

«El paje negro», de Cuyp
«El paje negro», de Cuyp- ABC

Una decisión así no es nueva. El afamado Rijksmuseum de Ámsterdam cambió el nombre del cuadro «Joven chica negra», de Simon Maris, por «Joven con un abanico». Museos británicos también han rebautizado algunas obras con criterios similares. Algunos historiadores critican este «afán por reescribir la historia».

 

Lo cierto es que Obama se sentó a charlar con sus anfitriones en un sofá blanco desde el que tenía el cuadro de la controversia justo frente a él. Pero no había ya ni rastro de la placa, ni siquiera de los agujeros de los tornillos que quedaron a la vista al retirarla. Las hojas de una oportuna planta tapaban la parte baja del marco.

 

Fuente y fotografía: ABC por Luis Ventoso