Emma Watson: De Brujita A Guerrera

¡El portal Telva, publica las hermosas razones del por qué todos amamos Emma Watson!

La llamábamos Hermione Granger hasta que nos enamoramos -definitivamente- de ella en Las ventajas de ser un marginado. Nos demostró que era posible resultar sexy sin recurrir al estilo hipersexualizado hollywoodiense y nos hizo plantearnos el feminismo más allá de la quema de sujetadores desde un atril de las Naciones Unidas. Y no se nos ocurre mejor excusa que el estreno de Regresión, la película en la que se ha puesto a las órdenes de Amenábar, para volver a ella: Emma, te queremos. Y estos son nuestros motivos.

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Foto: Fotograma de Harry Potter.

Ha hecho de la sencillez su mejor arma

En el año 2010, con tan solo veinte años, Emma Watson se convirtió en la actriz mejor pagada de Hollywood, superando a Cameron Díaz, Jennifer Aniston o Sarah Jessica Parker. Pero su enorme fortuna, amasada desde que en 2001 fuera elegida para dar vida a Hermione Granger en Harry Potter, no ha sido impedimento para que la actriz haya hecho de la sencillez su mejor arma. Tanto su físico como su personalidad tienen el encanto de la discreción, y la inglesa ha demostrado que se puede ser una gran estrella sin aspavientos ni escándalos, ni en la alfombra roja ni fuera de ella. Ha conseguido acaparar los flashes yendo más allá de la hipersexualización predominante, gracias a una belleza, natural y armónica, y más allá de las cámaras, despierta pasiones, precisamente, por su normalidad. Y es que, ¿cómo no admirar que una de las actrices mejor pagadas de la industria cinematográfica se preste a convertirse en embajadora de proyectos como HerForShe, se gradúe en Literatura por la universidad de Brown a la par que trabaja en la última entrega de la saga que la dio a conocer o confiese haber invertido su primer sueldo en un portátil?

 

Es una la gran embajadora del nuevo feminismo

Acudo a ustedes porque necesito su ayuda. Queremos poner fin a la desigualdad de género, y para hacerlo, necesitamos que todas y todos participen» Así iniciaba Emma Watson uno de los discursos más virales de los últimos años. Lo pronunciaba en septiembre del año pasado, en la sede de la ONU en Nueva York, como Embajadora de Buena Voluntad y rostro de la campaña HerForShe. Su mensaje corrió como la pólvora y, además de poner de actualidad dos conceptos, el de feminismo y feminista, contribuyó a redefinirlos. A quitarles la pátina de odio al género masculino que tradicionalmente llevaban asociados y a hacernos ver que las feministas ya no queman sostenes ni se niegan a depilarse argumentando que representa una herramienta del patriarcado para someterlas. Las feministas buscan, sencilla y tristemente en el año 2015, defender sus derechos y equipararlos a los de los hombres y así nos lo hizo ver Emma Watson.

 

Pero la cruzada de esta english rose contra el machismo no quedó ahí. La actriz saca a colación la (des)igualdad de géneros cada vez que puede, demostrando que el feminismo es mucho más que apuntarse a un hastag, #HerForShe, que reivindica que a las actrices no les hagan únicamente preguntas relacionadas con la moda en las alfombras rojas. La última vez fue hace unos días, en una entrevista reciente concedida a The Guardian, en la que declaraba haber vivido el sexismo en la industria cinematográfica. «He sido dirigida por hombres 17 veces y sólo dos por mujeres. De los productores con los que he trabajado, 13 han sido hombres y solo uno ha sido una mujer».

Foto: Getty Images.
Foto: Getty Images.

 

Encarna el ideal de mujer polifacética y con personalidad

Declararse feminista y amante de la moda no es incompatible y Emma Watson es el mejor ejemplo de ello. Musa de Karl Lagerfeld, imagen de Chanel y Burberry y una de las fideles de Dior, la inglesa no le teme a mostrarle al mundo su lado más frívolo, consciente, quizá, de que ello no implica no ser tomada en serio cuando se trata de otras cuestiones (véase subir a un estrado en la ONU en defensa del feminismo). Tampoco es incompatible trabajar en una de las sagas más exitosas de los últimos tiempos y estudiar Literatura en Brown, ni mostrarse sexy sobre la alfombra roja sin abrazar la estética hipersexualizada imperante. La niña mimada más reivindicativa de Hollywood es también una de las más polifacéticas, y esa capacidad de adaptarse igual de bien en la gran pantalla que fuera de ella es una de sus cualidades que más admiración suscitan.

Foto: Getty Images.
Foto: Getty Images.

 

Y lo demuestra (también) en la gran pantalla

Sofía Coppola la convirtió en una snob de manual y de la mano de Amenábar podemos verla, a partir del día 2 de octubre, como la desvalida protagonista de una oscura intriga. En Las ventajas para ser un marginado la dejamos de llamar Hermione porque nos enamoró definitivamente y el suyo es el mejor cameo de Juerga hasta el fin. Y es que, como fuera de la pantalla, Emma es un auténtico camaleón dentro de ella.

Foto: Fotograma de The Bling Ring.
Foto: Fotograma de The Bling Ring.

Fuente y fotografía Telva