Escultores venezolanos se presentan en el Museo De Arte Contemporáneo de Caracas

Escultura de Miguel Contreras. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela.

El cuerpo, desde la escultura, transformado, trasmutado y transfigurado para expresar y trascender la piel como confín de la expresión de sus sentimientos, emociones e interpretaciones es ofrecido por un grupo de artistas que se han formado en la Universidad Nacional Experimental de las Artes en caracas Venezuela.

Desde el pasado domingo 26 de marzo, hasta el 21 de mayo en la sala 8 del Museo de Arte Contemporáneo. El cuerpo como elemento que se transforma, trasmuta y transfigura para expresar y trascender su interior.

Escultura de Carlos Jairran. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela

Estos nóveles creadores, cursantes algunos, ya egresados otros, de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), son Liz Bermúdez, Miguel Contreras, Pablo García, Shehaweh Gutiérrez, Carlos Jairran y Enderina Montiel. Cuentan con una labor escultórica sólida y reflexiva resultado de la orientación de sus estudios formales hacia el cuerpo humano como objeto de interpretación y conservan lazos con la escultura tradicional vinculada a una figuración hacia la abstracción orgánica influenciada por Brancusi, J. González, Moore, Giacometti, por nombrar algunos importantes referentes.

Escultura de Enderina Montiel. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela

La muestra, cuya curaduría corresponde a Rommel Hervez, propone y responde diversas incógnitas sobre la escultura contemporánea venezolana y destina la piel como esa frontera de lo corporal desde la que el cuerpo transita hacia «algo», como lo explica Hervez: “Esta membrana corporal es entendida como el «límite del cuerpo», para hablar de lo que acontece dentro del ser humano por acciones externas (…) La piel entendida como campo de batalla de los sentimientos y de los razonamientos, el lugar donde acontecen interrogantes e interpelaciones ¿La incertidumbre? (…) La piel como territorio del límite exige ser desbordada y extralimitada”.

Escultura de Liz Bermúdez. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela

Comenta el curador que Bermúdez y Contreras representan a seres famélicos que sugieren un denso peso corporal y un decaído reptar. En tanto que, entre Gutiérrez y Jairran aflora una metáfora del vacío (en el primer caso por la ausencia y fragmentación de partes del cuerpo, sugeridas por un vacío que revela una tensión -en reposo-; y en el segundo, una seducción y presión entre materialidad corpórea y espacialidad). Por su parte, García y Montiel presentan piezas que denotan etericidad-elasticidad y reflejan un sentimiento de aullido silente.

Escultura de Pablo García. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela

Los límites de la corporalidad está compuesta por 26 obras que incluyen variados materiales, técnicas y dimensiones y permiten al visitante un recorrido a través de un discurso que integra miserias humanas, expresión de sentimientos, desfiguración y exageración de expresiones faciales y corporales, lo fantástico, subjetividades de los artistas ante objetos, lugares, las esculturas y los espectadores, gestualidad y expresión corporal, fragmentos del cuerpo, pensamientos y emociones.

Escultura de Shehaweh Gutiérrez. Museo de Arte Contemporáneo. Caracas, Venezuela.

Los límites de la corporalidad se mantendrán abierta hasta el 21 de mayo gracias al apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Fundación Museos Nacionales.

¡No deje de asistir!

Compartimos este video, cortesía de la Iguana Tv

(Fin / FMN. T / Ana Dos Santos)