Gimnasia visual: pon tus ojos en forma

Para mantener una buena salud visual y unos ojos más resistentes al paso del tiempo es necesario ejercitarlos al igual que haríamos con cualquier otra parte del cuerpo. Sólo es cuestión de poner en práctica unos sencillos ejercicios diarios, ser perseverantes y no olvidar la importancia de llevar una alimentación rica en betacaroteno y vitamina A.

El envejecimiento y la constante exposición a los dispositivos digitales (ordenador, móviles, tablets…) son, según Raquel Ferri, directora de estilo de vida de Visionlab, los principales responsables del deterioro del sistema visual; siendo los síntomas más habituales la disminución de la agudeza visual, la presbicia, la sequedad ocular o la sensibilidad del ojo a entornos demasiado oscuros o luminosos. “Para que nuestros ojos no se vean sometidos a constantes situaciones de estrés, necesitamos de una serie de ayudas para asegurar el confort de nuestros ojos. Es importante, por tanto, mantener una correcta higiene visual con descansos de 15 minutos, mayor parpadeo, ejercicios de enfoque lejos-cerca, relajación del sistema en visión de lejos, uso de gafas de sol para protegernos de las radiaciones nocivas o de cristales con antirreflejante de luz azul si usamos lentes”, puntualiza Raquel Ferri.

 

¿Qué ejercicios se recomiendan?

 

Los expertos aconsejan realizar una serie de ejercicios que mejoren nuestra capacidad de acomodación, que es la que permite al ojo cambiar los puntos de enfoque de lejos a cerca consiguiendo una imagen nítida en la retina. Por ejemplo:

 

Empezar a leer un libro a una distancia muy próxima e ir alejándolo progresivamente hasta la distancia de nuestros brazos manteniendo la lectura.

De pie, y con la mirada relajada en un punto en el infinito, comenzar a mover los ojos de arriba abajo, de izquierda a derecha, movimientos circulares en el mismo sentido, y en sentido contrario a la agujas del reloj.

Coger un lápiz con la mano y enfocar la mirada en su punta, primero desde una distancia corta y, después, comenzar a alejarlo sin retirar la vista del punto de enfoque.

Un último ejercicio consistiría en mirar repetidas veces la punta de la nariz, guiñar varias veces los ojos…

Terapia visual, una ayuda extra

 

Tal y como explica Ferri, actualmente existen terapias de entrenamiento visual que pueden mejorar o mantener diferentes problemas visuales; entre ellos los defectos refractivos como la miopía e hipermetropía y también el ojo vago, el estrabismo… “Estas terapias están basadas en un fortalecimiento de la musculatura ocular y en la psicomotricidad. Sin embargo, cuanto más pronto sea el diagnóstico más efectivas serán las terapias, por eso es importante un buen calendario de revisiones, sobre todo en los niños”.

 

Los alimentos que cuidan tus ojos

 

Por último, conviene recordar el papel que juega la alimentación en la salud de nuestros ojos, que pueden verse deteriorados si hay deficiencia de algunos nutrientes que encontrarás, principalmente, en las frutas, las verduras, el pescado y determinados mariscos como los mejillones o las gambas, los frutos secos, los huevos (en especial las yemas) y el aceite de oliva. Estos alimentos nos aportan altas dosis de vitaminas A y C (naranjas, kiwi, fresas, mango, espárragos, brócoli, coliflor o pimientos), vitamina E –con acción antioxidante- y betacaroteno -en vegetales de color amarillo y naranja como el melocotón, la naranja…-.

 

Fuente y fotografía: Hola