Hiperactividad, ¿cuándo podemos sospecharla? 7 consejos a seguir y 7 a evitar

La hiperactividad esta considerado un trastorno neurobiológico, pero realmente no solo depende de un factor. Depende de factores genéticos o hereditarios y/o factores ambientales o del entorno.

De hecho conocemos el síndrome de déficit de atención, pero este puede ser principalmente intencional, por hiperactividad o por impulsividad. En este post me quería centrar en la hiperactividad, ya que suele ser la causa más frecuente.

 

Es importante la detección precoz y en este diagnóstico se debe tener en cuenta la actitud tanto en casa como en el colegio, pero es en el colegio donde se debería dar la primera alerta. Aunque este trastorno no es exclusivo de niños, también lo es de adultos.

 

¿QUÉ PUEDE HACERNOS SOSPECHAR EL TDHA?

Intranquilos

Los niños con hiperactividad parece que no pueden estar tranquilos demasiado tiempo seguido, por ejemplo, no pueden estar sentados relajadamente durante mucho tiempo, si les obligamos a sentarse, se les nota que no están tranquilos, se levantan, tuercen las piernas, se dan golpecitos con los pies o las manos, etc…

 

Falta de control emocional

Los más pequeños pueden tener rabietas a menudo, pero incluso de más mayores ataques de enfado exagerado o una risa nerviosa descontrolada.

 

Se pueden enfadar con facilidad, la expresión de que “saltan a la mínima” por cualquier tontería o mínima situación…

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Les cuesta acabar los deberes o tareas

Pueden empezar tareas con interés pero nunca llegan a terminar si son muy largas, o algunas veces pierden el interés antes de acabar sobre todo si son costosas o requiere especial esfuerzo o concentración. A la vez pueden sentir desorden o desorganización, falta tiempo para acabar los deberes y las tareas o trabajos parece que son mucho más difíciles y lentos en finalizar.

Falta de concentración

Le cuesta estar atento al escuchar órdenes o cuando alguien le explica algo. Parece que oyen pero no saben lo que han oído, no han escuchado. Es por ello cuando se les pregunta que es lo que le han explicado o qué órdenes eran las dadas ni se acuerdan o no saben responder.

 

Es uno de los puntos que más indican este trastorno. Es normal estar distraído muchas veces, sin darse cuenta pero si habitual, se puede sospechar que se sufre TDAH.

 

Errores

Cuando se les da instrucciones, como no escuchan bien o no atienden bien, les cuesta hacer lo encargado correctamente simplemente porque no se han enterado, es por ello erran o se equivocan a menudo no porque sean menos listos o vagos, lo que muchas veces les provoca frustración y desespero por no lograr cumplir los objetivos.

 

Soñadores e impulsivos

Algunas veces se quedan soñando despiertos sin tener mucho interés lo que está a su alrededor. Es habitual interrumpir en una conversación, algunas veces diciendo comentarios sin ton ni son de forma precipitada o incluso desagradables o tonterías.

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¿QUÉ DEBEMOS EVITAR?

Podríamos reducir tres puntos principales, que no benefician este trastorno o TDAH, algunos alimentos, algunos químicos o sustancias artificiales y algunas actitudes o situaciones.

 

ALIMENTOS:

Los alimentos que de alguna manera van a alterar la calma por incremento de energía, por dificultad de digestión o por incorporar sustancias perjudiciales, alergénicas o intolerantes.

 

Alimentos excesivamente ricos en azúcares

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Golosinas, caramelos, azúcares simples:

El azúcar es una fuente de energía muy rápida, toda esa actividad va a provocar una “necesidad urgente de combustionarla”, además como explico en el punto siguiente, las golosinas contienen mucha cantidad de colorantes y saborizantes artificiales, pero eso no quiere decir que los dulces no sean perjudiciales ya que se deberían suprimir de la dieta en personas con este síndrome.

 

Bebidas gaseosas y refrescos:

Los incluimos en estos alimentos ricos en azúcares (algunos zumos que los indican como naturales pero contienen alto contenido en fructosa que también es perjudicial) y con alto contenido en colorantes, algunas veces contienen además estimulantes como la cafeína, que por supuesto se deben eliminar.

Los pastelitos o alimentos industriales, contienen muchas veces en las coberturas muchos azucares, además de colorantes.

Alimentos de comida rápida o fast food, estos además de incluir grasas saturadas, contienen azúcares escondidos, son de difícil digestión y no benefician.

Chocolate, este es uno de los alimentos, además de alto contenido en azúcar, el cacao contiene teobromina, una base xantica (estimulante como la cafeína o la teína) por lo que deberíamos suprimirlo.

 

Alimentos con alto contenido en metales

Algún tipo de pescado como el pez espada o la caballa pueden contener mercurio y otros metales pesados, este metal se puede acumular en el cerebro, no se puede digerir y eliminar por el sistema digestivo.

 

Alimentos intolerantes o alergénicos

Algunos niños o adultos pueden ser intolerantes concretamente a algún alimento, estos deberían también suprimirlos.

 

Hay alimentos que provocan más intolerancias o alergias que otros, como puede ser la leche, el chocolate, la soja, el trigo, las uvas, el coco, los cacahuetes, el marisco o la soja.

 

Si se es especialmente sensible a estos, se deben retirar de la dieta, para ello se debe observar el estado del niño después de haberlos ingerido, por lo que es importante la supervisión paterna.

 

Los lácteos de vaca, tanto el queso, como la leche de vaca, puede provocar un empeoramiento de este problema. Aconsejo sustituirlos por lácteos sin lactosa o cambiar el tipo de leche, por ejemplo en lugar de queso de vaca, cambiar por queso de cabra.

 

Salicilatos:

Hay personas especialmente sensibles a los salicilatos, la aspirina, pero algunos alimentos ricos en ellos, la alfalfa, el pepino o el melón entre muchos otros.

 

SUSTANCIAS QUÍMICAS O ARTIFICIALES:

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Algunos colorantes, especialmente los naranjas y amarillos pueden provocar hiperactividad, en las etiquetas de los alimentos se indican los que lo contienen, aunque es fácil de identificar el contenido a simple vista.

 

No han sido prohibidos ya que aunque sí han estado relacionados, no se han testado lo suficiente ni el contenido máximo para prohibirlos y relacionar los estudios clínicos con la hiperactividad, aunque la mayoría de asociaciones lo hacen.

 

Estos colorantes pueden encontrarse desde en la pasta de dientes a en los snacks, salsas, zumos, gelatinas o hasta algunos jarabes, como es el caso últimamente de uno muy conocido.

 

La lista que podemos encontrar:

 

  • E133, FD&C Blue nº 1 y Blue nº 2
  • E102, FD&C Yellow nº 5 (tartrazina) y Yellow nº 6
  • E143 FD&C Green nº 3
  • E127 FD&C Red nº3 y nº40 (Allura red)
  • E110 amarillo ocaso (sunset yellow)
  • E124 Ponceau 4R
  • E122 Carmoisine
  • Orange B, ya no se utiliza
  • Citrus red Nº2

Otros alimentos naturales que de por sí tienen mucho color, pueden provocar en algún niño y tomándolo en exceso cierta hiperactividad, como puede ser el maíz que es muy amarillo, pimientos o calabazas.

 

Ademas de los colorantes en la lista de sustancias artificiales, algunos conservantes también pueden provocar hiperactividad.

 

Suelen aparecer en alimentos procesados:

  • Bha, E320 butilhidroxianisol
  • Bht, E321, butil hidroxitolueno
  • TBHQ, E319, butil hidroquinona
  • E251, nitrato de sodio
  • E211 benzoato de sodio, este suele ser muy habitual en las bebidas carbonatadas, en aliños de ensaladas y en condimentos

Además del color que mencionaba antes, algunos alimentos que deberíamos suprimir por su alto contenido en sustancias artificiales son los snacks, en que colorantes artificiales, glutamatos y conservantes, sobre todo los conocidos “ganchitos” y similares.

 

A la fruta y verdura congelada se les incluyen colorantes artificiales muy a menudo y organofosfatos (para controlar la plaga).

ACCIONES O RUTINAS A EVITAR

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Limitar las distracciones en los que se absorban demasiado como pueden ser los vídeo-juegos, ordenadores, televisión. Las actividades exteriores que hagan consumir energías extras.

Procurar no ser negativo, los niños detectan nuestra actitud, lo que hoy es estresante, mañana ya no lo recordamos y evitaremos provocar más nerviosismo y frustraciones. No debemos desesperarnos, es una reacción normal del niño y no tiene la culpa.

Evitar que nos dominen. La autoridad es de los padres, por lo que hay que procurar no saltarse los castigos si se imponen.

Evitar el desorden, tanto en la rutina de vida como en el orden del entorno. Sobre todo en el sitio de estudio y lectura que debe estar organizado, evitar distracciones innecesarias de objetos alrededor.

¿ALGUNOS CONSEJOS A SEGUIR?

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Educar: Es importante educar y hacer comprender lo que esta bien y lo que no, que cuando una cosa esta mal tiene consecuencias negativas, sin embargo los actos positivos también pueden tener premio. Se deben establecer unas reglas que se han de cumplir en casa y en el colegio y hacerlas comprender.

Se pueden dar premios en modo de puntos acumulables, que se puedan canjear por premios.

Flexibilidad: es importante seguir las reglas, pero también es aconsejable ser ligeramente flexible, se deben pensar en las circunstancias de cada momento, una actitud negativa, se debería calmar poco a poco.

Debe ser algo comprensivo, algunas veces no se completan todos los trabajos, pero si se deben hacer tres y el primero y el segundo están bien hechos, con el tercero podemos ser más flexibles.

Crear estructura y una rutina: un orden en el modo de vida, sobre todo en horarios, la hora de comer, la de estudiar, la de juegos y sobre todo la de dormir. Las tareas diarias deberían tener también una rutina de horarios. Se puede colgar un calendario en la pared donde de forma muy visual se vean las tareas, por ejemplo marcándolas de diferentes colores.

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Estimular el ejercicio físico: como ya he dicho antes, ayuda a gastar la energía, disminuye la impulsividad. Ayuda a mejorar la concentración, disminuye la ansiedad.

 

Controlar las horas de sueño: algunas veces los niños hiperactivos duermen peor, la falta de sueño hace que estén más intranquilos y aumente la hiperactividad. Esta falta de sueño puede ser debida a la medicación. Es aconsejable establecer un ritual de calma y tranquilidad para mejorar el sueño.

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Calma y razonar: Es importante que verbalice y razone, para evitar los actos impulsivos. Se debe esperar una pausa antes de hablar, para que las respuestas sean coherentes y menos impulsivas. Estimular que pregunten, charlas tranquilas que interesen sobre algún programa de televisión o libro. Si el ambiente es estresante y los padres también están nerviosos los niños también lo notaran.

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Creer en el niño: el niño no se da cuenta del estrés que provoca muchas veces, es importante procurar ser positivo y tener paciencia. Si es necesario, se debe contar con la ayuda de un profesional que ayude a descargar la ansiedad y estrés de los padres. Todos podemos necesitar un descanso, no solo los niños, los padres también, un paseo, hacer gimnasia o un simple baño relajante.

Alimentación: este mayor desgaste, provoca que algunos niños pierdan peso. La medicación recetada algunas veces también puede provocar perdida de apetito, es por ello se aconseja no saltarse la merienda ni algún snack.

 

ALIMENTOS BENEFICIOSOS

Fruta fresca:

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Con ligero contenido en azúcares simples:

Manzanas y peras. Son de fácil digestión, con carbohidratos complejos y con alto contenido en fibra. Ideales para el postre, como merienda o snacks.

Las naranjas y el zumo, también son una buena opción, sin embargo deberíamos descartar los de bote aunque indiquen que son muy naturales, nunca lo son como el exprimir una naranja en casa.

Kiwis o pomelos, son una buena fuente de vitamina C.

Plátanos (Banana), es una buena fuente de potasio y vitaminas del grupo B y C.

Una macedonia de frutas con plátano, manzana, fresas o melocotón, a la que se le puede añadir un yogur, preferiblemente desnatado. O un batido de frutas con un yogur, si además le añadimos unas semillas de lino, el batido tendrá un mayor contenido en ácidos grasos esenciales, que son muy beneficiosos para el déficit de atención y la hiperactividad.

 

Pan y cereales:

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Es preferible el pan integral que aporta más fibra y la absorción de los hidratos de carbono es más lenta.

Sobre los cereales, evitando los muy azucarados o los “demasiado atractivos” a los niños (diferentes sabores o colores). La mejor opción son los naturales, integrales, tipo muesli.

El pan integral o el bocata de toda la vida son una excelente merienda, siempre antes que la bollería industrial o la pastelería.

Los snacks como patatas fritas o chips tienen un alto contenido en grasas las cuales van a ser más difíciles de digerir por lo que también se deberían evitar.

Pan de Pita, elaborados con harina integral.

 

Lácteos y huevos:

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Los lácteos bajos en grasa, y si se es intolerante o se sospecha la intolerancia, sin lactosa, el queso en estas situaciones es preferible el de cabra.

Los huevos son una fuente excelente de proteínas, y se deben incluir en la dieta, ayudan a mejorar la concentración, preferiblemente los huevos duros o cocidos a los más crudos.

Pescado azul:

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Tampoco debería faltar en la dieta de las personas con hiperactividad o déficit de atención, ya que su alto contenido en omega 3 ayuda a reducir estos síntomas, entre ellos el atún, el salmón.

El pescado blanco, tiene un alto contenido en proteínas y es de más fácil digestión que las carnes rojas, es por ello es una excelente alternativa, sobre todo si se combina con vegetales frescos como una ensalada.

 

Vegetales:

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Sobre todos los vegetales de hoja verde, como pueden ser las espinacas y las legumbres como las alubias, los garbanzos o las lentejas son hidratos de carbono de absorción lenta, además de una buena fuente de proteínas y aporte de nutrientes como el hierro.

 

El hummus, puré de garbanzos con semillas de sésamo, es una fácil manera de que coman legumbres.

 

Frutos secos y semillas:

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Principalmente las nueces son una buena aportación de omega 3, y otros nutrientes, las almendras o las palomitas teniendo en cuenta que no deberían ser las que contienen azúcar ni colorantes.

 

ALGUNOS SUPLEMENTOS DHA

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Forma parte del omega 3, ácido docosahexaenoico, es un ácido graso poliinsaturado. Es un nutriente esencial en la formación del cerebro, y del desarrollo cognitivo del mismo la leche materna tiene un alto contenido natural de este omega 3.

La dosis recomendada es de 200mg/día sin embargo dependiendo de la edad las dosis son más bajas empezando por 70 a 100mg/día.

 

Sin embargo en niños con problemas de hiperactividad o déficit de atención la cantidad que se debe suplementar debe ser mucho más alta para que sea efectiva, de hasta 700mg/día en niños de 7 a 9 años.

 

Esta científicamente demostrada que una dieta rica en Omega 3 DHA o un suplemento de este ácido graso, mejora el rendimiento académico y mejora la conducta de los niños.

ZINC

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Este es un nutriente esencial en las funciones corporales, tanto en el sistema inmune como en el correcto funcionamiento del cerebro, de hecho se relacionan los bajos niveles de zinc en enfermedades como la depresión, Parkinson y hasta Alzheimer. Los estudios clínicos recomiendan incluir en la dieta 30 mg de sulfato de zinc diarios.

MAGNESIO

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Algunos estudios relacionan el déficit de magnesio con déficit de concentración e hiperactividad.

Las dosis 200 mg de magnesio diario.

Algunos alimentos especialmente ricos en magnesio son las semillas de calabaza y las de girasol.

El magnesio ayuda a relajar las fibras musculares y los nervios. Si el organismo está relajado, también nos sentiremos relajados.

Generalmente la dosis suele ser de 6mg a 12mg por kilo de peso.

Se debería tener en cuenta que algunas veces el magnesio puede dar malestar estomacal, alguna diarrea.

VITAMINA B6 o PIRIDOXINA

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La ingesta de ácido fólico durante el embarazo es también importante para el correcto desarrollo del cerebro del bebé. Son esenciales en la producción de neurotransmisores en el cerebro incluyendo la serotonina, dopamina y la norepinefrina y del azúcar sanguíneo, lo que afecta directamente a la hiperactividad.

Lo ideal es combinar la vitamina B6 con el magnesio.

La dosis recomendada es de 0,6 mg por kilo de peso/día

 

Fuente y Fotografía: El Blog de Meritxell / Revista Hola