La clamidia una enfermedad silenciosa

Fotografía: La mente es maravillosa

Muchas personas podrían padecerla sin darse cuenta ya que la clamidia es una enfermedad de transmisión sexual muy común. La infección de este patógeno se lleva a cabo a través de las secreciones genitales, así como a través de las mucosas de la orofaringe y también del ano de allí su importancia en saber más de esta enfermedad y como evitar su contagio.

 En el portal La Mete es Maravillosa, señalan que La clamidia no siempre evidencia unos síntomas claros. Son muchas las personas que son portadoras de este tipo de bacteria sin saberlo, corriendo así el riesgo de infectar a sus posibles parejas sexuales. Estamos ante una de las ETS más comunes.

La clamidia o chlamydia trachomatis es uno de los patógenos de transmisión sexual más comunes que existen en el ser humano. Ahora bien, el principal problema con este tipo de infección es que suele ser asintomática. De hecho, son muchas las personas que no saben aún que la padecen. Algo así implica un riesgo más que elevado porque lo pueden transmitir a sus parejas sexuales.

 La gran mayoría de la población ha escuchado este término. No obstante, como casi siempre ocurre en materia de información sexual, nos quedamos con ideas básicas sin profundizar en la trascendencia real de cada condición. Para empezar, la clamidia no es un patógeno más. En muchos casos, puede provocar infertilidad o que la mujer sufra la enfermedad pélvica inflamatoria.

En los hombres el impacto también es evidente: esterilidad, infecciones graves en los genitales, etc. No es una enfermedad sin relevancia, las infecciones de transmisión sexual siempre son delicadas, a veces hasta resistentes a los tratamientos, alteran nuestras vidas y en muchos casos pueden tener consecuencias.

¿Qué es la clamidia?

La chlamydia trachomatis (clamidia) es una bacteria intracelular que solo afecta al ser humano. Cabe señalar que hay 15 serotipos, con lo cual, cada una de ellos puede producir un tipo de enfermedad dependiendo de la cepa. Asimismo, esta bacteria presenta dos tipos de biovares o variantes básicos:

El linfogranuloma venereo (LGV) caracterizado por provocar enfermedades sistémicas (y el más común).

El biovar tracoma, por su parte, puede producir desde artritis, neumonía, conjuntivitis neonatales, etc.

Por otro lado, cabe destacar que la clamidia afecta a hombres y mujeres por igual. No obstante, esta bacteria, se aloja en el cuello del útero, el recto o la garganta en mujeres, y en el caso de los hombres en la uretra, el recto y la garganta.

¿Cómo se contrae?

La principal vía de transmisión de la clamidia es la sexual, y básicamente a través de relaciones sin protección. La infección de este patógeno se lleva a cabo a través de las secreciones genitales, así como a través de las mucosas de la orofaringe y también del ano. Por tanto, en estos casos el preservativo como tal no nos sirve para evitar al 100% este tipo de ETS. El sexo oral, es otra vía que debemos tener en cuenta.

Síntomas de la clamidia

Uno de los principales problemas de este tipo de enfermedad de transmisión sexual, es que no siempre presenta síntomas.  Pero es  común que presente pequeños indicios, características que a veces podemos asociar a otros problemas y que nos pueden dar unas primeras pistas.

Sintomatología en la mujer

Se dice que cerca del 70 % de las mujeres apenas presenta síntomas. Sin embargo, debemos atender las siguientes características:

  • Dolor al orinar.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Flujo vaginal anormal, con un olor intenso.
  • Sintomatología asociada a la enfermedad inflamatoria pélvica (dolor en el abdomen, en la zona de la cadera y la pelvis…)
  • Inflamación del hígado.

Síntomas en los hombres

En el caso de la población masculina, se hace referencia que cerca del 30 % apenas muestre síntomas. El resto, sufrirá el siguiente cuadro clínico:

  • Ardor al orinar.
  • Secreciones del pene y el ano.
  • Dolor en recto y sensibilidad testicular.

¿Cómo se diagnostica la clamidia?

Cuando una persona ha llevado a cabo una relación sexual de riesgo (sin protección y con una pareja ocasional) es recomendable que se realice las pruebas de ETS. Por otro lado, tampoco podemos pasar por alto nuestras revisiones periódicas.

Ahora bien, en el caso de que presentemos dicha sintomatología y el especialista sospeche de la presencia de la clamidia, se toma una muestra de la mucosa del cérvix uterino, de la uretra en el caso del hombre, de la orofaringe, el ano, etc, con un hisopo. Más tarde se analiza.

Los resultados siempre son fiables y será un especialista quien valore el tratamiento a seguir.

Tratamiento 

Por lo general, el tratamiento para la clamidia es sencillo: antibióticos. Podemos tomar una dosis única del fármaco recomendado o bien lo seguimos durante una semana. Asimismo, los especialistas recomiendan tratar a todas las parejas sexuales de los últimos 60 días, tengan síntomas o no.

¿Qué medidas de prevención debemos seguir?

A día de hoy aún no disponemos de vacunas u otro tipo de fármaco que nos permita estar protegidos de contraer clamidia. Es nuestra responsabilidad mantener y llevar a cabo una sexualidad saludable que nos proteja de las ETS (enfermedades de transmisión sexual). Por tanto deberemos considerar siempre las siguientes medidas de prevención:

  • Usar de forma correcta el preservativo.
  • Recordar que también podemos contraer clamidia a través del sexo oral.
  • Debemos cuidar nuestros juguetes sexuales, ya que también son una fuente de transmisión evidente.

Para concluir es importante recordar  la importancia de establecer revisiones periódicas. La correcta prevención, así como la detección temprana, nos permitirá tratar de manera efectiva posibles problemas y llevar una vida sexual satisfactoria y saludable.