La Energía Positiva del Pensamiento y Energía Negativa

La energía que produce el cerebro, nuestros pensamientos, nuestra vibración de pensamiento, crea energía. Es algo palpable, algo práctico, algo real, y la energía que se construye la positiva, la consumimos nosotros y así logramos construir el futuro, construir cosas para nosotros, son logros. La energía negativa nos consume a nosotros, es el pasado que nos detiene, que nos alcanza, que nos destruye, que nos va consumiendo. Puede ser hasta fatal, es parte de la fatalidad, esa energía que creamos nos destruye a nosotros y destruye a quienes están a nuestro alrededor, a los que tienen relación con nosotros e interrelación con las cosas que tocamos.

 

La arritmia es la energía negativa destructiva y la Biorriitmia es la energía constructiva la del futuro. La arritmia es la anti energía se queda aquí, aquí está latente, está consumiendo y alcanza a la gente que trae frecuencias muy bajas ritmos muy bajos de vida negativos. La Biorritmia es la energía positiva que construye, construye todo lo positivo de la gente que nos rodea. Por lo tanto es necesario acelerar nuestra ritmia mental para poder vivir, superarnos para dejar atrás el miedo, dejar atrás todo lo relativo la energía negativa que causa el miedo, la inseguridad, la desconfianza, los traumas mentales, la ignorancia y el fanatismo. Todas esas cuestiones construyen esa energía negativa que nos alcanza a todos, la explotación, la avaricia, la codicia, la malicia todas esas cosas construyen la energía negativa. En cambio el positivismo, lo entérico la sabiduría, la verdad, el amor todas esas cosas producen energía alta para el futuro que construye a nosotros y construye a todos los demás, el ámbito se vuelve limpio se vuelve positivo y constructivo se genera energía que se proyecta al futuro, es energía del presente al futuro, nos sirve de camino nos sirve de nutrientes. La arritmia nos retrasa nos frena nos ata al pasado nos consume en el pasado, ella nos consume a nosotros y la Biorritmia la energía positiva nos sirve de alimento a nosotros, nos mantiene, nos da vida y nos lleva hacia el futuro. La Biorritmia nos da vida, nos da esplendor y positivismo, nos eleva, mientras que la otra nos hunde.

 

El odio, la tristeza, la depresión el amor etc., no es un estado de ánimo, no es otra cosa que frecuencias. Te pones con el pensamiento en sintonía de la frecuencia del pensamiento y actúas en consecuencia. Te pones en la frecuencia y actúas como animal, bestia o como ángel o Dios y esa frecuencia te atrapa. Figurativamente es como cuando te expones a la luz del sol te va a quemar o si te adentras al mar éste te va a envolver a atrapar, así son las sintonías de las frecuencias.

 

Los hombres no saben que son títeres manejados por las frecuencias y los que son atrapados son arrastrados como por un río. Las frecuencias manejan al hombre los dirigen, los destruyen. El hombre tiene racionalidad pero debe desarrollarlo. El Universo es una sopa, una gama de intrafrecuencias, una mezcla de frecuencias. Depende de la capacidad mental y del conocimiento desarrollado lo que sintonizamos. Por ejemplo los bipolares, no saben sintonizar, son sintonizados, consumidos, las frecuencias se los tragan.

 

El hombre no entiende, entiende lo que recuerda, las memorias frecuenciales es lo que recuerda y se transforma en pensamiento. Es atrapado en la sintonía de esas frecuencias, por consiguiente un pensamiento se basa en recuerdos, los pensamientos tienen siempre de referencia un recuerdo. Este conocimiento es revelador, los científicos, psicólogos, psiquiatras y grandes genios no lo saben.

 

Algunas de las preguntas que el hombre se ha hecho y se sigue haciendo son: porque somos así, porque estamos aquí, porque pensamos y actuamos.

 

La cuestión es muy sencilla. El átomo nos hace sentir, la energía nos hace sentir. Nosotros somos energía resultado de la manifestación de una energía. Evidentemente la energía que nos mueve, la energía que nos provocó y se manifiesta en nosotros es producida por el átomo en un tipo de frecuencia. El átomo estático se mantiene atado, se mantiene dentro de cierta órbita, dentro de cierta ubicación según donde se encuentre, no se desplaza, se añade, se agrega, y el hombre  piensa así, actúa así se mantiene así, se acepta y se necesita así.

 

El hombre piensa en un principio y en un fin siempre, piensa en nacer y en morir, en empezar y terminar, debido a las sensaciones frecuenciales que provoca el átomo dentro de su organismo, dentro de la materia que lo contiene. El hombre piensa en principio y fin, una forma limitada de pensar y ser. El hombre físicamente se desgasta, su cuerpo se desgasta y eso limita su forma de pensar, piensa en desgastarse, piensa en envejecer, en terminar y no piensa en trascender, en extenderse y crecer.

 

El hombre, como resultado del movimiento del desgaste del movimiento del átomo, se está desgastando también. El hombre nace, se reproduce, se desgasta y envejece por eso, porque está girando como el átomo, y el átomo está girando dentro de él y se está desgastando dentro de él.

 

Desgraciadamente el hombre no entiende que su mentalidad no es para desgastarse, la mentalidad del hombre es rítmica lineal, no es rítmica orbital,  y así ha estado viviendo, se desgasta pensando en lo mismo, en un círculo. Su cultura, sus creencias, su forma de vivir y su forma de actuar es un círculo y se está desgastando, es lo mismo siempre. De ahí todos los males del hombre, todos los males del consumismo, del materialismo, de la forma de explotar y ser explotados, de matar y de morir, la forma de creer en lugar de saber. Es una consecuencia lógica de la materia atómica que configura y forma al hombre y eso trasciende a su mentalidad, a su forma de pensar y a su forma de actuar.

 

El hombre debe entender, que su mentalidad debe  liberarse de esa frecuencia, de esa ritmia, de ese movimiento desgastante del átomo, de su cuerpo y de su materia. El hombre mientras no entienda que su cerebro, que su forma de pensar debe ser un ritmo lineal, no orbital, nunca va a salir de la forma de pensar y de actuar que lo desgasta, lo denigra, lo degenera y lo destruye.

 

El átomo lo tiene atado, lo mantiene retenido, mientras no se libere el hombre de esa forma de pensar, no se va a liberar de esa forma de actuar, de esa forma sentir, de esa forma de existir, de esa forma de vivir, limitado destruyéndose encadenado al átomo, a su materia y a las consecuencias que ésta, por su frecuencia orbital le dicta, le rige su forma de pensar. El hombre debe liberarse, debe pensar en forma lineal. Es decir: nunca  regresar atrás, siempre ir adelante, adelante, adelante, para que deje las viejas costumbres, las viejas tradiciones y las creencias, para alcanzar la sabiduría y el progreso lineal mental, físico  y espiritual.

 

Fuente y fotografía: Pensamiento universal