¡Larga vida a tu bronceado!

Te damos las claves para mantener el tono dorado de tu piel más allá. ¡Toma nota!

Para los que viven con los cambios de estaciones o si vives en una eterna primavera y  ve que tus días de vacaciones pasan y terminan tachados sobre el calendario es un poco deprimente. Sí, somos conscientes de que ese momento tiene que llegar, pero aun así darse cuenta de que se acabaron los días de sol, relax, de tumbarse en la tumbona a la orilla del mar, de tomar baños refrescantes en la piscina… Y, lo peor de todo, aceptar que ese tono dorado que tanto te favorece (y tanto te ha costado conseguir) se va a esfumar en breve. ¿La clave para que tu bronceado aguante más? Proteger tu piel de los rayos ultravioletas con cremas solares de protección alta antes de exponerte al sol, además de seguir una serie de trucos que te ayudarán a mantener ese bonito tono sin necesidad de poner en riesgo tu piel. ¡Toma nota!

  1. Exfoliación, sí o sí

Estamos ante uno de los consejos clave a la hora de mantener tú bronceado tras la vuelta de tus vacaciones. Exfoliar tu piel es uno de los gestos más importantes, tanto antes como después de ponerte al sol. Cuando se acerca la temporada estival hay que empezar a pensar en proteger nuestra piel (más incluso que en la ropa de baño que luciremos durante nuestras vacaciones). Si este año te ha pillado el toro y no has sido estricta en esta fase previa a la exposición, puedes hacerlo ahora. ¿Cómo? Infórmate acerca de los productos exfoliantes más adecuados para tu tipo de piel; o prepara la loción tú misma utilizando tu crema hidratante habitual, y añadiendo azúcar moreno, miel con sal de roca o café, y lucirás una piel perfecta.

 

  1. Hidrata tu piel antes, durante y después

Beber mucho agua es fundamental cuando el calor aprieta, no sólo para evitar retener líquidos (muy habitual en las mujeres durante el verano) sino también para lucir una piel luminosa. La máxima a seguir es muy sencilla: beber al menos 2 litros y medio de agua al día y tomar frutas ricas en agua como la sandía o el melón.

 

  1. Descubre los beneficios de la tirosina

Los alimentos que contienen tirosina (aminoácido cuya oxidación produce pigmentos negros o melanina) ayudan también a prolongar el bronceado. Aprovéchate de estos beneficios consumiendo almendras, aguacate, salmón, soja o claras de huevo.

 

  1. Consume alimentos anaranjados y rojizos…

La ingesta de frutas y verduras rojas, anaranjadas y amarillas -alimentos altos en betacaroteno (es decir ricos en vitamina A y provitamina A)- ayuda a activar la melanina. Zanahorias, tomates, pimientos rojos, melocotones… La clave está en tomar estos alimentos en crudo, así su efecto será más eficaz. Las espinacas, aun teniendo color verde, también son ricas en antioxidantes y resultan muy beneficiosas para nuestra piel.

 

  1. Betacaroteno en píldoras

Otra manera de ingerir betacaroteno es hacerlo con píldoras que contienen este pigmento natural que se transforma en vitamina A y potencia el color de la piel. Además de preparar tu piel para la exposición solar también previene las manchas y prolonga el bronceado. Algunos alimentos ricos en esta sustancia son las espinacas, los espárragos, la lechuga, el melón, el pimiento, la calabaza, las frambuesas o la sandía.

 

  1. Toma el sol en pequeñas dosis antes del ‘gran día’

Es otra de las reglas de oro para prolongar el moreno: intentar ponerse al sol, a ratitos, durante los días previos para ir preparando la piel. Cuando tu piel tenga cierto tono, puedes recurrir a las lociones bronceadores entre aplicación y aplicación de los productos protectores. Recuerda que no basta con ponérselo una vez al día: hay que hacerlo una media hora (como mínimo) antes de la exposición, e ir »renovando» la capa de producto cada par de horas aproximadamente (o después de meterse en el agua, en el caso de fórmulas no resistentes al agua).

 

  1. Mantén siempre la piel hidratada

Las cremas hidratantes son uno de nuestros mejores aliados antes, durante y después de largas jornadas al sol. Úsala de manera habitual y conseguirás que tu piel goce de buena salud, que no se pele y así prolongar el bronceado.

 

  1. Incluye el aceite de ducha en tu neceser

Aplicar aceite sobre la piel tras enjabonarte es una práctica muy recomendada si queremos mantener una buena hidratación durante todo el año (sobre todo si tu piel es bastante seca). Deja que el producto se absorba antes de vestirte para evitar manchas en la ropa.

 

  1. Utiliza cremas potenciadoras de brillo

Una alternativa a los aceites y productos hidratantes tradicionales son las cremas con potenciadores de brillo. Aportarán una luminosidad especial a tu piel, un tono dorado muy favorecedor, además de hidratarla.

 

  1. Invierte en una crema prolongadora del bronceado

Además de utilizar remedios caseros y aftersun (además de refrescar, también ayuda a mantener el tono conseguido durante la exposición solar) existen cremas específicas con activos que ayudan a mantener el color. Su objetivo: evitar que el moreno de nuestra piel nos diga adiós, o retrasarlo el máximo tiempo posible.

 

Fuente y fotografía: Hola