Las Propiedades Medicinales De La Calabaza (Auyama)

El nombre científico de la calabaza es “Cucurbita pepo o Vincitoxicum edule”, el nombre que recibe en inglés es “Pumpkin” y otros nombres comunes que recibe son “Auyama, ayote, calabaceto, calabacín, cuayote y zapallo”. Aunque la masa de este fruto es usado en las comidas, las semillas son las que se utilizan para preparar remedios caseros.

La calabaza es un fruto que crece en las ramas de su planta, es común en países de Europa y América Latina, este bejuco se expande por el suelo y ciertas veces crece encima de los árboles, sus flores son de un color amarrillo intenso y radiante.

La calabaza o auyama es excelente para tener una buena digestión, es recomendada para la dieta de personas que sufren de estreñimiento y gastritis.

A continuación les dejo las propiedades que tiene las semillas de la calabaza en la medicina, ademas de que la masa contribuye a una buena digestión.

Los frutos pueden variar de su tamaño y de su calidad dependiendo del lugar y el terreno donde la planta se desarrolle, los terrenos con poca agua son los ideales para cosechar unas buenas calabaza o auyamas.

Lombrices

Las semillas de calabaza sirven para combatir los parásitos comunes del estómago como lo son las lombrices. Para un resultado efectivo vamos a separar las semillas de la pulpa, luego la vamos a machacar hasta que quede como una pasta y la vamos a mezclar con agua de coco que luego tomaremos.

 

Bacteria “Helicobacter Pylori”

Licuar estas semillas (10 unidades) fresca en combinación con un poco de Apio, Zanahorias y Ajo sirve para eliminar la peligrosa bacteria “Helicobacter Pylori” que es la principal causante de trastornos digestivo como la “Gastritis y La Ulcera Estomacal”.

 

Perder Peso y Controlar La Diabetes

Las semillas de auyamas ayudan a bajar de peso y a controlar la diabetes, todo esto gracias a  alto nivel de proteínas que ayudan a mantener el nivel de azúcar en la sangre. Para una mayor beneficios de estas semillas es recomendables comérselas tostadas

 

Fuente: Muy en salud