Causan furor allí donde van y ahora concretamente en Nueva York. La ciudad de los rascacielos se ha rendido a los pies de los admirados por todos Duques de Cambridge, que desarrollan una apretada agenda de 48 horas en la Gran Manzana. Los Duques del pueblo, como se les llama por su cercanía y sencillez recordando a Diana de Gales, se han reunido en estos dos días con Obama, con los Clinton y han conocido además a la realeza del R&B cuando asistían a un partido de la NBA en Brooklyn entre los Cleveland Cavaliers y los Net.

 

 

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El Duque y la Duquesa de Cambridge se presentaron a Beyoncé Knowles, también conocida como reina Bey, y a su esposo Jay Z en la cancha de baloncesto. El príncipe Guillermo y la duquesa Catherine eran todo sonrisas al saludar a los reyes de la canción. Las dos parejas se estrecharon la mano y conversaron distendidamente durante unos minutos. La impactante Beyoncé, que tan acostumbrados nos tiene a sus mil y un cambios de look, vistió de impacto para la ocasión, y por ende para su encuentro real. Lució su larga melena lacia y con raya al medio e hizo alarde de sus sinuosas curvas con una blusa blanca con motivos en negro y una falda tipo lápiz a tono.

 

 

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El Príncipe, segundo en línea al trono británico, dejó su traje en el Hotel Carlyle –después de haberse reunido ese mismo día con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca– y optó en su lugar por un atuendo casual para el evento deportivo. Parecía relajado y en su ambiente con una camisa de cuadros azul y roja y pantalones, mientras que la Duquesa anotó todos los puntos de elegancia en la cancha con un abrigo gris, del diseñador estadounidense Tory Burch, pitillo y tacones. Un detalle más de la Duquesa de Cambridge hacia la Capital del Mundo.

 

 

La pareja llegó en la primera mitad del juego, pero no llegó a sus asientos hasta el tercer cuarto donde estaban sentados junto a la leyenda de la NBA Dikembe Mutombo. Los Duques siguieron muy atentos el desarrollo del partido, ajenos a la expectación que despertaban en el público. Ninguno de los allí presentes les perdieron de vista en ningún momento y, con móvil en mano, se dispusieron a la caza de una prueba gráfica que llevarse a casa de su verídico encuentro con los Duques.

 

También recibieron un caluroso aplauso en el centro de Barclays cuando fueron presentados a las multitudes a través de la pantalla del marcador, cariño que el príncipe Guillermo agradeció sonriendo y saludando a la cámara. Al final del partido, la pareja posó con el Rey de la NBA, LeBron James, que les hizo entrega de una camiseta de baloncesto para que el príncipe George haga sus primeros tiros a canasta.

 

 

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Los Cambridge y los Clinton: mutuas felicitaciones por los bebés

También el bebé que esperan los Duques de Cambridge estuvo muy presente en este viaje. Se convirtió en el tema de conversación tanto con Obama como con los Clinton. El príncipe Guillermo y el Presidente de Estados Unidos hablaron del hijo que viene en camino para la primavera de 2015: “Va a ser interesante el año que viene. Un año ocupado este próximo 2015”. El Duque bromeando comentó que estaba tan emocionado cuando nació el príncipe George que “olvidó” preguntar si era niño o niña.

 

También la charla con los Clinton fue de bebés. Los Duques de Cambridge, que coincidieron anoche en una recepción en el consulado británico con Hillary y Chelsea Clinton, aprovecharon la oportunidad para felicitar a la hija del expresidente estadounidense por el feliz nacimiento de su pequeña Charlotte hace cinco meses. Chelsea y su esposo, Marc Mezvinsky, correspondieron y se interesaron igualmente por el embarazo de la Duquesa de Cambridge.

 

 

A la vista estaba que la Duquesa se sentía bien. Su resplandeciente sonrisa durante toda esta velada, que se centraba en la conservación de la vida silvestre -uno de los principales objetivos de su marido-, lo decía todo y no dejaba lugar a dudas. Si bien no se espera su asistencia porque se había programado periodos de descanso para la duquesa Catherine durante la visita oficial de dos días. Como una cariñosa abuela, Hillary Clinton se mostró dispuesta a compartir su experiencia con los pequeños advirtiéndole sobre los beneficios del canto a los bebés. La política admitió que cuando su hija era pequeña ella cantaba con ella hasta que un día Chelsea le dijo: “No cantar, no cantar”.

 

Pruebas de la entusiasta acogida sobran. Algunos pasajeros neoyorquinos alucinaron de hecho cuando descubrieron a un pasajero sorpresa en su mismo vuelo desde Nueva York a Washington DC para empezar el lunes por la mañana. El príncipe Guillermo, que es segundo en línea al trono, optó por tomar un vuelo comercial para ir a la Casa Blanca con el presidente Barack Obama, en lugar de tomar un avión privado.

 

La emoción de compartir vuelo con un royal barrió el avión de cabina a cola. Nada más embarcar el Príncipe, los pasajeros, raudos y veloces, se llevaron la mano al bolsillo en busca de sus teléfonos móviles para hacerse con una fotografía que demostrara la presencia del ilustre compañero de viaje, cuya breve visita a los Estados Unidos ha provocado un caso de fiebre real. Uno de los pasajeros compartió su foto del príncipe Guillermo cuando tomaba asiento. Junto a la instantánea tuiteó: “Volando con el Príncipe William a DC!! #PrinceWilliam #DukeofCambridge #USAirways @AmericanAir @USAirways”.

 

 

Era otro de sus compromisos durante esta visita y lo cumplieron. Los Duques de Cambridge depositaron un ramo de flores en el National September 11 Memorial & Museum, la zona donde estaban las Torres Gemelas y lugar en el que se recuerda a los fallecidos en el brutal atentado (67 de ellos eran británicos). El príncipe Guillermo y la duquesa Catherine llegaron a la zona, protegiéndose de la lluvia bajo un enorme paraguas, para depositar un ramo de flores y firmar en un registro. En esta ocasión, Catherine cambió su abrigo gris por otro más colorido de un bonito tono fucsia. Y es que además de presumir de simpatía y cercanía, la Duquesa está mostrando su vestuario premamá más favorecedor.

 

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