Microsoft entra en el negocio de la marihuana, pero con software

A medida que varios estados de Estados Unidos han ido legalizando de alguna manera la marihuana, las grandes corporaciones estadounidenses se han mantenido al margen de ese negocio.

Después de todo, la marihuana sigue siendo ilegal, según el gobierno federal.

 

Pero la semana pasada Microsoft rompió el tabú empresarial en torno a la hierba al anunciar un acuerdo con una empresa que ofrecerá un software que rastrea las plantas de marihuana desde “la semilla al estante”, en palabras de la industria.

 

El software, un nuevo producto de la división de la nube de Microsoft, pretende ayudar a los estados que han legalizado el uso médico o recreativo de la marihuana a monitorear las ventas y los comercios, para asegurarse de que estén dentro del marco de la ley.

 

Hasta ahora, esa parte tan aburrida pero necesaria del mundo de la hierba había sido demasiado controvertida para las empresas convencionales. Y todo indica que el tren de la legalización no se detendrá: en Noviembre por lo menos cinco estados —incluido el más grande de ellos, California— votarán para legalizar el uso recreativo de la marihuana.

 

Hasta el momento, solo un puñado de bancos pequeños está dispuesto a ofrecer cuentas para compañías que produzcan o vendan marihuana, y Microsoft no se meterá en esa parte del negocio. Pero que la empresa esté con las empresas que cumplen la ley sugiere el comienzo de una infraestructura legítima para una industria que crece rápidamente y que atrae mucha atención, tanto buena como mala.

David Dinenberg, fundador y director ejecutivo de Kind. La empresa ofrece software a gobiernos estatales y locales que quieran avanzar en el diseño de sistemas de adaptación a las nuevas leyes sobre la marihuana. Credit Elizabeth Lippman para The New York Times

Matthew A. Karnes, fundador de Green Wave Advisors, una empresa que proporciona datos y análisis sobre el negocio de la marihuana, dijo “realmente nadie ha salido del clóset, por así decirlo. Es muy revelador que una compañía de este calibre esté corriendo el riesgo de mostrarse y se comprometa con una empresa enfocada al negocio del cannabis”.

 

David Dinenberg, fundador y director ejecutivo de Kind, dijo que se necesitó mucho tiempo, y cortejo a grandes expresas, para persuadir a la primera de subirse al barco.

 

“Todos los negocios que trabajamos en el mundo del cannabis exigimos legitimidad”, dijo Dinenberg, un expromotor inmobiliario que trabajaba en Filadelfia y se mudó a California para empezar Kind. “Me gustaría pensar que esta es la primera de muchas piezas que empezarán a encajar”.

Fuente y fotografía: New York Times