Christiana levanta la mano contra la mutilación genital femenina/Foto facilitada por Plan Internacional

Más de 17.000 niñas, en riesgo de sufrir mutilación genital en España

Más de 17.000 niñas están en riesgo de sufrir una mutilación genital en España, pequeñas cuyos familiares proceden de etnias de países del África subsahariana, de Oriente Medio y Asia, que son sometidas a esta costumbre muy arraigada y motivada por presiones sociales, culturales e históricas

Estos son algunos de los datos que maneja la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), en unas jornadas internacionales sobre esta prácticas en colaboración con UNICEF y la obra social La Caixa, con motivo de la conmemoración, hoy, del Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina (MGF).

 

 

“Ni son todas las que están, ni están todas las que son”, ha señalado Nieves Crespo, responsable del programa de intervención y prevención en MGF de UNAF, al hacer esta estimación de niñas en riesgo. El dato que no se conoce es el de las niñas que residen en España y a las que ya se les podrían haber extirpado parcial o totalmente los órganos genitales.

 

En España las ablaciones, en cualquier de sus formas, constituyen un delito de lesiones en el Código Penal, pero además en 2005 se aprobó una ley que persigue esta práctica extraterritorialmente, es decir cuando se practique en el extranjero y los autores o la personas afectada se encuentre en territorio español.

 

Tres comunidades cuentan con protocolos para actuar frente a la MGF -Cataluña, Aragón y Navarra-, tras la aparición de los primeros casos, pero además el 13 de enero el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas acordaron establecer uno en común para prevenir que las familias africanas residentes en España la practiquen a sus hijas cuando viajan a sus países de origen.

 

“En los centros sanitarios españoles -explica Crespo- ya llevan años detectando esta práctica. Los médicos hacen un parte de lesiones y lo denuncian, pero la clave para erradicar esta barbarie es la prevención, evitar que suceda a base de explicar a las mujeres y madres las consecuencias y que vean que muchas de las razones y los mitos en los que se sustentan para defenderla son erróneos”.

 

La clave para combatir la ablación esta en la prevención, y en la formación y escolarización de las mujeres y madres que “aman a sus hijas”. “Esta práctica -subraya Crespo- es una barbaridad, pero las personas que la practican no son unas bárbaras”.

 

La historia de Christiana, erradicar la mutilación genital en Sierra Leona

 

Con motivo de la conmemoración de este Día Mundial, la ONG Plan Internacional expone la historia de Christiana.

 

Con 16 años, Christiana fue forzada a casarse con un hombre más mayor que su padre y a formar parte de una ceremonia secreta de mutilación genital para iniciarla como mujer.

 

“Todas las mujeres de mi familia habían sido iniciadas. Estaban preparándome para el matrimonio. El hombre que quería casarse conmigo le pidió a mi familia que me iniciaran en esta “sociedad secreta”. No estaba muy contenta porque mi abuela, quien me crió, no estaba allí. Cuando fuimos allí estaba asustada. Casi me desmayo mientras me practicaban la ablación. Era algo muy doloroso, por eso tenía miedo”, dice Christiana.

 

Christiana fue abandonada por sus padres durante la guerra y después pasó por las casas de varios parientes que no le dieron apoyo ni estabilidad. Como una niña abandonada, en la calle con 14 años, dejó el colegio y empezó a vender comida para sobrevivir.

 

Después llamó la atención de un hombre mucho mayor que le ofreció una forma de dejar la calle: casarse con él. No quería casarse, pero sus parientes le presionaron hasta que aceptó.

 

Él era violento con ella y llegó a golpearla tanto que un primo suyo fue a rescatarla de aquella casa.

 

Christiana ahora es miembro del grupo de Emponderamiento de Niñas de Plan Internacional en el distrito de Moyamba, al sur de Sierra Leona, y recientemente la eligieron presidenta.

 

Plan cree que la mutilación genital femenina es una forma de violencia contra las mujeres y las niñas y una violación de los derechos humanos.

 

La ablación es un reflejo directo del tradicional desequilibrio de poder entre hombres y mujeres y es socialmente aceptado en comunidades en las que se permite y avala la discriminación y la violencia contra mujeres y niñas.

 

Plan Internacional promueve el cambio apoyando a los líderes comunitarios y los gobiernos para crear sociedades donde la desigualdad sea erradicada y los derechos humanos de las mujeres y las niñas sean respetados.

 

Fuente y fotografía: Efe