Papá, qué guapo eres

“Papá, qué guapo eres, qué piel tan suave”, expresión que sirve para poner en escena la importancia y el crecimiento de la cosmética masculina

“Papá, qué guapo eres, qué piel tan suave”, dice Alice a su padre cuando lo besa, una expresión que sirve para poner en escena la importancia y el crecimiento de la cosmética masculina, más ahora cuando se cumplen 30 años desde que la firma Biotherm Homme lanzara al mercado la primera hidratante para hombres.

 

Aunque, la historia de la cosmética masculina en España se ha escrito en las últimas cuatro décadas, periodo en el que el hombre ha dejado de ser un analfabeto en el uso de cosméticos.

 

En el prólogo de la historia aparece un varón masculino con el pecho cuajado de vello. El ideal de belleza de la época decía que el hombre y el oso cuanto más peludo más hermoso.

 

Bajo ese concepto de belleza, el varón esgrimía el jabón, la loción para después del afeitado y el agua de colonia, como únicos elementos para cuidar su piel.

 

Fue en 1985 cuando la firma Biotherm Homme se preocupó por la dermis masculina y brindó al hombre la oportunidad de cuidarse más con hidratantes, antiarrugas y reafirmantes. “Se paso de la pastilla de jabón y de la espuma de afeitar a la primera hidratante masculina, con la mujer como principal maestra de formación”, explican los responsables de Biotherm a EFE Estilo.

Poco a poco, los hombres, algunos a escondidas, empezaron a coquetear con los cosméticos. “En 1990 solo el 4 por ciento de los españoles usaban algún producto de cuidado facial, hoy el 50 por ciento no pueden vivir sin ellos”,

 

El camino no ha sido fácil, el hombre ha necesitado entender y apreciar el beneficio y la recompensa que suponía añadir a su rutina diaria de afeitado una buena hidratación.

 

Y así, de la hidratante se pasó a la exfoliante, de la exfoliante al contorno de ojos, y a medida que cumplía años y su piel maduraba, el género masculino también incorporó las cremas anti-edad.

 

“Desde el 2012, el lanzamiento de productos específicos para el hombre se ha incrementado en un 70 por ciento”, según un estudio de la firma Biotherm Homme.

 

No me cuido, práctico el “mampering”

La comunidad masculina presume de conceptos como el “grooming” (aseo) y “mampering” (hombre que cuida su cuerpo), etiquetas que van mucho más allá de un buen corte de pelo o una barba arreglada.

 

Estos conceptos incluyen la depilación facial y corporal, el cuidado del bigote o de la barba, tratamientos capilares, manicuras y pedicuras, así como protocolos médicos-estéticos o técnicas de autobronceado.

 

Las nuevas generaciones se lanzan al mundo de la belleza pero con sus propias reglas y un nuevo vocabulario. “Desean productos fáciles de usar, que no les roben mucho tiempo y que sean específico para ellos”, según un estudio realizado por Kantar.

Hombres

Si para la mujer se creo un vocabulario ex profeso, ¿por qué no hacerlo también para el hombre? Y así, la industria cosmética ha acuñado los siguientes términos solo para hombres.

 

“Brotox”. Los hombres jamás se inyectan toxina botulinica, esa sustancia está reservada para las señoras, el varón utiliza el broto, que es lo mismo, pero se llama diferente.

 

“Manscaping”. La depilación se queda en el terreno femenino, ya sea eliminar el vello del pecho, espalda, brazos, tripa o piernas. Ellos prefieren acabar con los pelos con el “manscaping”.

 

“Bacne”. El acné es un problema de adolescentes, el exceso de sebo causado por la testosterona, en el nuevo lenguaje de la belleza masculina se denomina “bacne”.

 

“Manzilian”, término específico para la depilación de genitales.

 

Según los responsables de Biotherm “la moda unisex se quedó en papel mojado, los hombres exigen su cota de mercado con todas las consecuencias”.

hombre

Ocho de cada diez hombres eligen ellos mismos el cosmético que quieren, su compra es otro cantar. El 65 por ciento lo hacen solos y el 35 por ciento restante encarga la compra a otra persona, según el estudio Kantar.

 

No les gusta preguntar, “prefieren investigar por su cuenta en internet, valoran las aplicaciones tecnológicas y los tutoriales online”, desvela el mismo estudio.

Conscientes de que un aspecto cuidado y saludable resulta atractivo en el ámbito personal y laboral, sin rubor alguno, el hombre acude al centro de medicina estética, muy seguros de lo que desean mejorar o corregir.

 

Les preocupa mejorar su anatomía. La barriga, los michelines, la grasa en la zona del pecho, el tono muscular, las arrugas o la caída del cabello son su talón de Aquiles.

 

Y en el epílogo de esta historia, que está aún sin terminar, reza que los hombres de verdad no lloran, se exfolian.

 

Fuente y fotografía: Efe Estilo / CARMEN MARTÍN