Peter Pan era un gran e irremediable cobarde.

He llegado a un punto de mi vida en el que ahora se por qué Peter Pan no quería crecer.

Crecer es parte de la vida, pero eso no quiere decir que sea algo sencillo de asimilar.

Cuando llegas a ese momento en el que te despiertas y dices: He dejado de ser pequeña.

Para mí, fue en el preciso momento en el que inicie a estudiar el último año de bachillerato.

Entre en crisis, era el final de una etapa y eso  me asustaba terriblemente.

Cuando inicie a presentar las pruebas de admisión, tenía largas lagunas mentales y reflexivas.

En pocas palabras, tuve meses para hacerme a la idea de que estaba llegando el final de una etapa, y todavía no lo asimilo.

Y en el preciso momento en el que mi graduación finalizo, en medio de la emoción supe que todo había acabado.

Ahora inicia una nueva etapa de la vida, llena de responsabilidades e independencia.

De ahora en adelante  debo jugármela sola, y eso da miedo.

En estos días me di cuenta de algo que cuando era pequeña no podía reflexionar.

Peter Pan era un gran e irremediable cobarde.

Todos conocemos a ese clásico personaje que gana batallas en contra furiosos piratas, que vuela libremente y que decidió jamás crecer y ser un niño para siempre.

Para mi es que Pan sabía perfectamente todas las consecuencias que se vienen cuando vas creciendo, y él no era lo suficientemente valiente para soportarlo. Para crecer se necesita valentía y él a pesar de que peleaba a espadas con piratas, no tenía la suficiente fuerza para crecer.

Para él era más fácil renunciar. Darse por vencido antes de comenzar. Irse por el camino fácil, por el cual todos quisiéramos a veces echarnos una escapada de la vida adulta y de todas las responsabilidades que esta trae con ella.

En resumen, Peter Pan no era lo suficientemente valiente para crecer, porque crecer da miedo y es algo que debemos de afrontar con mucha fuerza y valentía.

 

 

Labombacha.com Por Ariana Gil

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