¿Por qué se celebra el Día de la Madre?

Amamos a nuestra madre, y todos los días se lo expresamos, pero en su día nos gusta hacerle regalos, cocinarle, o invitarla a comer. Sobre todo hacerle regalos, y si es ropa MEJOR. Sin embargo, siendo un día tan importante, en el que disfrutamos a nuestras madres, y nuestros hijos nos disfrutan a nosotras, poco sabemos del origen de ese día. Hoy te contaré por qué se celebra el Día de la Madre.

Los precursores: Grecia y Roma
Yendo muchísimos años atrás en la historia, en la Antigua Grecia y en la Antigua Roma, surgió la Diosa Madre Rea, que luego ambos la pasaron a llamar Gran Madre. La gran importancia de la Diosa llevó a que se le rindiera el culto a la maternidad. En ese culto que se realizaba está el origen del Día de la Madre, que no llegó a festejarse como tal hasta el año 1908 d.C.

Anna Jarvis, creadora del Día de la Madre

Según cuenta la historia, a comienzos de 1900, Anna Jarvis hija de Ann Reeves Jarvis, buscó de todas las maneras hacerle honor a su madre fallecida. Ann Reeves, luchó y se esforzó por su hija, y por ello Anna realizó una campaña para el día de su propia madre.

El 10 de mayo de 1908, Anna organizó y logró que se festejara el primer Día de la Madre en una Iglesia Metódica de Grafton. De a poco la celebración se fue extendiendo por todo el territorio estadounidense y por el mundo.

Sin embargo, la historia de Anna no terminó allí. A medida que el Día de la Madre se fue expandiendo, comenzó a hacerse cada vez más comercial, desatando su enojo. Ella quiso crear ese día tan especial para recordar a la madre, o para ayudar en las iglesias, y no para comprar flores. A partir de ese momento, realizó una intensa campaña para que no se festejara más ese día, e incluso realizó una demanda para detenerlo.

Anna Jarvis falleció en 1948 sin poder haber frenado el boom comercial del Día de la Madre, que hoy en día es mundial, y básicamente comercial.

Detrás de una triste historia hay una profunda admiración hacia una madre, admiración que todas tenemos por nuestras madres. Ella no lo pudo llegar a ver, pero logró lo que tanto luchó, un día especial para compartir entre madre e hija. Un día, que son todos los días, y con un enorme valor sentimental.

Amamos a nuestra madre, a nuestra abuela, a nuestros hijos, o a nuestros futuros hijos, y amamos la palabra MAMÁ.
Fuente y fotografía: Emujer