¿Puede darle el sol a mi cicatriz?

Seguro que más de un abuelo ha recomendado a sus familiares dejar una herida al aire para que se cure antes, pero qué pasa cuando la herida pasa a ser una cicatriz, ¿qué recomendaciones hay que seguir para evitar que quede una marca en la piel? ¿Hay que aplicar unas pautas específicas para cuidarlas al sol ?

En la época estival las dudas se multiplican: ¿puede darle el sol? ¿Afecta el cloro de la piscina? ¿Es mejor llevarla tapada? La medida más importante que hay que tomar es evitar que a la cicatriz le dé el sol. El principal efecto adverso que tiene es que aparezca una mancha marrón sobre la cicatriz (conocido como potencial de hiperpigmentación) que, aunque en la mayoría de las ocasiones terminaría por aclararse, hace que la cicatriz tenga un efecto antiestético por mucho más tiempo, tal y como afirma María Teresa Truchuelo, dermatóloga del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, en Madrid.

 

La experta señala que, además de evitar la exposición al sol, no hay que realizar tracciones sobre la cicatriz y si ésta es reciente debemos excluir los tratamientos irritantes, como las exfoliaciones. “Hay que tener especial cuidado en aquellas cicatrices ubicadas en zonas de tensión, como la espalda, los hombros, el escote o también en aquellos pacientes con antecedentes de cicatrización anómala. En la cara las cicatrices suelen evolucionar favorablemente y en la cabeza también”, añade.

 

Atención a las heridas veraniegas

En el caso de que se produzca la herida en verano, Truchuelo indica que en primer lugar será importante curar la herida abierta. “Hay dos formas de hacer esta cura: cura seca o cura cerrada (a base de mucha hidratación, por ejemplo, con geles de silicona o con productos hidratantes, como vaselina, reepitelizantes, etc.)”.

 

Posteriormente, cuando la piel se ha regenerado y aparece la cicatriz tendremos que continuar con la hidratación, que puede ser a base de productos cicatrizantes, como centella asiática o aceite rosa de mosqueta, entre otros. “Siempre con protección solar”, hace hincapié.

 

Si las cicatrices son antiguas no se suelen manchar con el sol, de hecho suelen tener un color más blanco que la piel de alrededor y por ello una leve exposición solar en estos casos puede ser útil. La especialista especifica que en estos casos la mejoría cosmética sólo se podrá realizar mediante el uso de láseres de remodelado cutáneo, como el láser fraccionado.

 

Algunas de las recomendaciones de Truchuelo son:

Mantener la piel muy hidratada: la hidratación puede ser muy útil cuando las cicatrices recientes pican.

Protegerse frente al sol: la fotoprotección solar será fundamental.

Respecto a la mejor manera de ocultar las cicatrices, especifica que existen maquillajes correctores altamente cubrientes que son ideales para camuflar cicatrices que aparecen en localizaciones visibles. Estos maquillajes son resistentes al agua y quedan naturales.

¿Y si la cicatriz no mejora? “Siempre tendrán como opción para aquellas cicatrices que no mejoran pasados los primeros 9 o 10 meses acudir al tratamiento con láser. De hecho, el tratamiento precoz con láser también puede ser útil para acelerar dicho proceso de cicatrización”, concluye.

 

Fuente y fotografía: El Mundo / Dmedicina