«Restaurantes virtuales» el emprendimiento de las Amas de casa en India

La india Rashmi Sahijwala nunca creyó que fuese a empezar a trabajar a los 59 años y mucho menos a contribuir a la economía digital. Pero forma parte de un ejército de amas de casa al frente de restaurantes virtuales para alimentar a los urbanitas. Fotografía: Estampas

Algunas empresas emergentes como Curryful, Homefoodi y Nanighar recurren a madres indias como Rashmi para cocinar platos deliciosos. 

Bombay.-  La india Rashmi Sahijwala nunca creyó que fuese a empezar a trabajar a los 59 años y mucho menos a contribuir a la economía digital. Pero forma parte de un ejército de amas de casa al frente de restaurantes virtuales para alimentar a los urbanitas.

Con el auge de los encargos de alimentos en la red en el gigante del sur de Asia, las «cocinas en la nube», es decir restaurantes sin presencia física que solo sirven pedidos, se multiplican en toda la India para satisfacer el creciente apetito por las comidas que se consiguen con un solo clic.

Algunas empresas emergentes como Curryful, Homefoodi y Nanighar recurren a madres indias como Rashmi para cocinar platos deliciosos que luego se enviarán a cualquier parte de la ciudad.

Pese a sus cuatro décadas de experiencia en la cocina, al principio Rashmi estaba preocupada y no sabía si trabajar para Curryful. Pero con el apoyo de sus hijos, terminó dando el paso en noviembre de 2018.

«Mi hijo era mi sostén y me decía lo que le parecían mis platos antes de que los propusiera oficialmente», explica esta habitante de Bombay, la capital económica de India.

La compañía ha contratado a 52 mujeres y tres hombres, y se propone emplear a un millón de cocineras de aquí a 2022.

Esta mujer ha recibido una formación rápida para administrar su pequeña empresa, crear menús semanales o comprar alimentos en los mercados mayoristas para reducir costos. De su facturación debe pagar una comisión a la empresa que la contrata.

Con el paso del tiempo, su técnica ha mejorado: «al comienzo, cocinaba de cero todos los días y al final tenía que tirar demasiado». Ahora prepara de antemano el curry y amasa el pan indio para ahorrar tiempo y limitar el desperdicio.

Rashmi también se ha dotado de una nevera grande para conservar las frutas y verduras, pese a las reticencias de su marido por el precio. «Le dije que ahora era una profesional», declara.

180 euros por mes

En un país de 1.300 millones de habitantes, donde menos de la cuarta parte de las mujeres trabajan y con el índice de desempleo más alto en cuatro décadas, las amas de casa representan una mano de obra disponible y económica para las empresas de reparto de comida.

«Generalmente las formamos en higiene, cocina, tiempo de preparación, empaquetado (…) y luego las lanzamos en la plataforma», explica Ben Mathew, de 31 años, quien fundó Curryful en 2018. «Queremos ser el Uber de la cocina casera».

Con un sector de «cocinas en la nube» que debería representar 950 millones de euros (1.050 millones de dólares) para 2023, según la plataforma de datos Inc42, muchas compañías invierten masivamente en el sector con la esperanza de obtener beneficios.

La aplicación Swiggy, uno de los principales servicios de entrega de comida en India junto con su rival Zomato, dedicó 31 millones de euros (34 millones de dólares) a la apertura de mil «cocinas en la nube» en el país, el segundo más poblado del planeta.

Cofundador de Rebel Foods, que actualmente administra 301 cocinas desde las cuales operan 2.200 «restaurantes en línea», Kallol Banerjee fue en 2012 uno de los primeros empresarios en lanzarse en este sector.

«Podríamos hacer más marcas desde una sola cocina y satisfacer las diferentes necesidades de los consumidores en gama de precios», declara a la AFP.

Mientras que otras mujeres de su edad piensan en la jubilación, Rashmi Sahijwala está encantada de haberse embarcado en una nueva carrera. Obtiene un beneficio mensual de alrededor de 180 euros (199 dólares) por cinco días de trabajo por semana, un salario muy inferior al de los cocineros en restaurantes físicos.

Pero «mi pasión finalmente ha encontrado una salida», dice. «Me siento feliz de que la vida me haya dado esta oportunidad».

 

Fuente: Estampa