¿Rímel seco? ¡Revívelo!

¿Tu rímel amaneció súper seco y no puedes salir por otro? No entres en pánico y checa estos útiles tips.

Si accidentalmente dejaste tu rímel un poco abierto y no quieres tirarlo porque es nuevo o simplemente no tienes tiempo de ir por otro, aquí te tenemos unas soluciones súper sencillas para que no sufras.

Caliéntalo

Ciérralo bien y calienta un poco de agua; sumerge el rímel, déjalo reposar unos 10 minutos y verás como está listo para usarse. Si no tienes tiempo de calentar el agua y debes salir corriendo, colócalo dentro de tu bra o entre tus piernas en el camino para que tu cuerpo haga el mismo efecto.

Añade un poco de aceite

Consigue un poco de aceite de almendras, vierte unas gotitas dentro del rímel y agita bien. Si no consigues el de almendras, el aceite de oliva tendrá el mismo efecto. Ambos conseguirán ablandarlo, pero recuerda que solamente puedes utilizar este truco una vez o lo harás graso.

Usagotas para los ojos

Si tienes gotitas para los ojos rojos o la resequedad, también las puedes utilizar. Vierte unas gotas dentro del tubo y agita. Es una solución un poco más cara, pero verás como funciona de maravilla.

NOTA: No debes agitar de arriba hacia abajo, es mejor tomar el rimel entre tus manos y girar el producto como si estuvieras calentando tus manos.

Cuídalo

Finalmente te recomendamos cuidar tu rímel. No “bombees” cuando te lo apliques; es decir, no lo saques una y otra vez, ya que generarás aire que lo secará mucho más rápido, en lugar de eso únicamente gira tu cepillo dentro del tubo y de ésta manera recogerás la misma cantidad sin lastimarlo.

También asegúrate siempre de cerrarlo bien y no dejar el cepillo fuera mucho tiempo mientras acomodas tus pestañas.

Recuerda cambiar tu rímel cada tres o cuatro meses para prevenir infecciones y no pasar un mal rato.

Fuente y fotografía: Tú / Gabriela Alvarado Cañizares