Sencillas claves para desarrollar la intuición

Algunas personas tienen una capacidad innata para percibir su entorno. Suelen tomar decisiones acertadas y les sonríe la suerte. Son aquellas que han sabido ejercitar y desarrollar la intuición de tal manera que la han incorporado como un hábito más en sus vidas. ¿Quieres aprender a hacerlo?

Según numerosas teorías psicológicas, la intuición es un conocimiento que no puede ser explicado o verbalizado, porque no se alcanza racionalmente. No nos estamos refiriendo a la concepción esotérica de la intuición; sino a una habilidad para percibir y comprender la realidad sin hacer uso de la razón. Es innata, no sobrenatural.

 

Te proponemos una serie de técnicas que te permitirán aprender a guiarte más certeramente contigo mismo, a tomar decisiones correctas y a ampliar tu visión sobre la vida. Si quieres desarrollar tu intuición, ¡ten en cuenta estos ejercicios!

 

Confía en tus corazonadas

Estás a punto de aceptar un nuevo puesto de trabajo. Es una multinacional de mucho prestigioso que, sin duda, va a suponer el impulso que estabas esperando a tu carrera. Ahora tienes un empleo algo más modesto, que te permite vivir, pero con el que no has conseguido despuntar aún. Te dan dos días para tomar la decisión.

Racionalmente, sabes que la multinacional es una oportunidad única, un tren que a lo mejor no vuelve a pasar más. Pero algo te dice en tu interior que no lo aceptes. Hay una cosa dentro de ti que no te da buena espina. Aprende a dar importancia a esos pálpitos que tienes, porque son una señal que te está enviado tu cuerpo para que vayas con precaución.

Dales el sitio que merecen. Si te dejas guiar por tu intuición, no podrás reprocharte nada en un futuro. Actuaste según lo que creías que iba a ser mejor para ti. Puedes estar en lo cierto o no, pero al menos, vas a dejar salir esa habilidad que tenías escondida. Generalmente, si alguien o algo te generan una emoción negativa, estás ante una intuición.

 

Practica tu observación

La relación que existe entre la percepción y la intuición es manifiesta. Las personas más intuitivas son más observadoras.

 

Observar es curiosear, poner atención y detenimiento en lo que te rodea. Es tratar de obtener datos o adquirir conocimientos sobre las cosas que te resultan novedosas, sorprendentes o destacables.

 

Este ejercicio de atención plena te hará ir encontrando similitudes, coincidencias y relaciones entre objetos y personas de tu entorno, que en un primer momento te parecían completamente inconexas.

 

La meditación te ayudará a desarrollar la intuición

 

Quizá no sepas si eres intuitivo o no, porque no tengas el suficiente autoconocimiento como para creerlo. En este sentido, las prácticas de meditación pueden ayudarte a despertar esta habilidad y a ir desarrollándola poco a poco.

 

Sus beneficios son claros: disminuyen la ansiedad y el estrés, te permiten entenderte, liberar emociones negativas y mantener un estado de equilibrio emocional.

Practicar la meditación te ayuda a prestar atención a estímulos de tu alrededor que antes pasaban desapercibidos. Así, además de desarrollar la intuición, notarás cambios en tus habilidades creativas y te sentirás más despierto y conectado. ¡Pruébalo!

 

Visualización de paisajes

 

Otra práctica muy ligada a la meditación y que contribuye a desarrollar la intuición es la visualización. Una herramienta muy útil que te permite tener un mayor control de la mente, las emociones y el cuerpo. Consiste en aprender a relajarse imaginando distintas situaciones de forma realista.

 

Por ello, debes cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración. Trata de visualizar un sitio que te transmita buenas vibraciones. Por ejemplo, un campo verde lleno de tulipanes o lo alto de una montaña nevada desde donde se ve toda una cordillera.

 

Fíjate en cada detalle de ese paisaje. La intensidad del verde de la hierba, el sonido del viento que roza tu piel, ese pequeño pétalo que está apunto de desprenderse… Guarda en tu memoria todos estos pequeños detalles. Respira profundamente y abre los ojos.

 

Seguramente te notarás más tranquilo y relajado, como si hubieras estado por unos instantes en ese sitio tan agradable. Con ello, habrás mejorado tu intuición, pero también te servirá como una técnica de relajación frente a picos de ansiedad o de estrés que experimentes en tu rutina diaria.

 

Tómate tiempo para estar solo

 

La soledad asusta. Es una sensación que, cuando pensamos en ella en un futuro, nos aterra y paraliza. Esto no quiere decir que no podamos estar solos con nosotros mismos de vez en cuando. ¡Claro que podemos! E incluso, debemos.

 

En ocasiones, tenemos que aislarnos de todo lo que está pasando a nuestro alrededor, tomar perspectiva y saber escuchar a nuestro corazón y a nuestro inconsciente. “Si hago esto, me voy a sentir bien, ¿o mal?”; “No confío mucho en mi nuevo compañero de trabajo, voy a andarme con prudencia”. “Creo que en este colegio mi hijo va a estar mejor que en este otro”.

 

Prueba a relajarte, da un paseo y libera tu mente del agotamiento laboral diario. Aléjate de la tecnología, solo reúnete con tu yo más profundo y deja que te guíe.

 

Muchas veces, debemos tomar decisiones que son verdaderamente transcendentales. Por eso, desarrollar la intuición se convierte en un ejercicio que nos reporta grandes ventajas a la hora de enfrentarnos a ella. ¿Estás preparado?

 

 

Fuente y fotografía: La mente es maravillosa por Sara Clemente