Un cocinero español en el huerto ecológico de los Obama

José Andrés supervisa lo que se come en la Casa Blanca

 

Las frutas y hortalizas que se sirven en los salones de la Casa Blanca tienen un sabor especial. La lechuga sorprendentemente sabe a lechuga y el tomate a tomate. Nada de fertilizantes ni pesticidas que alteren sus nutrientes por el camino ¿El secreto? Los alimentos proceden de un huerto ecológico de unos 130 metros cuadrados con 55 variedades de vegetales y hierbas aromáticas que la primera dama estadounidense, Michelle Obama, proyectó en 2009 para promover la alimentación saludable.

 

La idea de momento no ha llegado al Palacio de La Zarzuela, pero quizá todo sea cuestión de tiempo. Doña Letizia quedó maravillada el pasado martes tras disfrutar de una apacible visita a este «jardín de las delicias» de la mano de Michelle, durante su primer viaje oficial a EE.UU. como Reina. Las dos pasearon y conversaron distendidamente entre lechugas, tomates, espinacas, orégano y guisantes. Eso sí, sin adentrarse demasiado. El destino de esas indefensas verduras hubiera sido incierto si los altísimos tacones que lucieron las dos se hubieran mínimamente aproximado. Michelle Obama explicó a Doña Letizia que ella misma creó el huerto en el jardín de la residencia presidencial para promover la alimentación saludable. Pero aún se reservaba una grata sorpresa para su invitada; uno de los artífices de ese paraíso nutritivo es el cocinero español José Andrés, asesor alimentario del matrimonio Obama.

 

La historia de este chef asturiano ilustra a la perfección el ejemplo del sueño americano. Aterrizó en EE.UU. hace 21 años con 50 dólares en el bolsillo y desde entonces no ha dejado de ascender de fogón en fogón, colándose hasta en la mismísima cocina de la Casa Blanca. Los Obama lo reclaman cuando reciben a invitados especiales. En 2012, en la cumbre del G-8 en la que Michelle ejercía como anfitriona, el gazpacho que degustaron las esposas de los hombres con más peso del planeta y el marido de Merkel llevaba su sello. Tras recolectar unos tomates y pepinos de la huerta ecológica se puso manos a la obra en las dependencias de la residencia presidencial. También se puso el delantal cuando Don Juan Carlos y Doña Sofía visitaron a Obama, hace cinco años.

 

Su labor culinaria destaca además por diversos proyectos sociales que ha ejecutado dentro de la Casa Blanca. En una ocasión tuvo que preparar un menú semanal para una familia integrada por cuatro miembros con un presupuesto de 50 euros.

 

Y quizá sea ese lado social el que le dio el empujón definitivo a colaborar con el huerto ecológico que acoge cada cierto tiempo actividades abiertas a niños, donde se transmite el espíritu de la comida sana y la lucha contra la obesidad. Detrás de la cocina hay mucho más que un anhelado festín. José Andrés se revuelve entre cacerolas sin permitir que la pila de platos le haga perder de vista sus firmes valores. El pasado mes de julio dejó plantado al precandidato republicano a la Presidencia de EE.UU., Donald Trump, tras verter unos incendiarios comentarios sobre la inmigración. El chef había negociado la apertura de un restaurante en un hotel de lujo propiedad de Trump, pero se echó atrás ante la agresiva verborrea de su futuro socio. El éxito se digiere mejor cuando uno tiene los pies en la tierra y José Andrés hace gala de ello.

 

Fuente y fotografía: ABC/ANA MELLADO