Una senadora decidió amamantar en el Parlamento

Por primera vez en Australia una política alimentó a su bebé en plena sesión

Hace 2 años ocurrió algo realmente triste en el parlamento australiano: una reacción violenta al tratar el tema de amamantar un bebé en plena sesión generó controversia. Un año después, en 2016, finalmente se aprobó una ley que permitía la lactancia materna en las cámaras del Parlamento. No obstante, nadie había hecho uso de ese derecho. Hasta mayo de 2017 cuando una senadora decidió amamantar a su bebé.

La noticia recorrió el mundo aplaudiendo al Parlamento, a la ley y a la mujer que decidió «romper las barreras» y amamantar a su bebé.

No obstante, Larissa Waters, mamá, mujer y política, manifestó a la BBC que estaba sorprendida: «Es ridículo que alimentar a un bebé se convierta en una noticia internacional». ¿Por qué se volvió viral en todo el mundo? ¿Cómo algo tan natural nos sigue sorprendiendo?

Un tabú que es necesario derribar

Amamantar sigue siendo un tabú. Vemos y escuchamos, de manera frecuente, historias de personas que agravian a las mamás que amamantan en público. Sabemos de mujeres que optan por no alimentar a su bebé cuando tiene hambre por miedo a las miradas y a los insultos.

Lo que hizo Larissa Waters es natural, pero nos tomó por sorpresa. No es común escuchar esta clase de noticias. Pero sí que deberían ser más frecuentes. Todas las mamás del mundo, sean políticas, arquitectas, cocineras, amas de casa, abogadas o la profesión que opten para su vida, deberían poder amamantar a sus bebés cuando lo necesitan y no cuando la sociedad se lo permite.

 

Katy Gallagher, también política australiana, destacó a su colega y pidió que ese momento sea reconocido mundialmente: «Muchas mujeres en todo el mundo trabajan en los parlamentos», pero además de la política «las mujeres van a seguir teniendo hijos y van a seguir trabajando. La realidad es que vamos a tener que adaptarnos».

 

Waters se convirtió en la primera mamá en amamantar a su bebé en el Parlamento australiano. Ojalá sean más mamás que lo puedan hacer: no solo en Australia sino en todo el mundo.

 

Fuente y fotografía: Vix